Línea editorial: "Europa, una vez más, se une antes las amenazas"

Esto no convierte de la noche a la mañana a la Unión en una organización militar

Redacción digital

Madrid - Publicado el - Actualizado

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“Europa se forjará en las crisis”. La célebre frase de Jean Monnet, padre del proceso de integración europeo, resuena en Versalles, donde los líderes de Los Veintisiete celebran una cumbre con regusto a acontecimiento histórico. Si la agenda inicial se refería a las cosas de comer, a la reforma del Pacto de Estabilidad, la actualidad ha obligado a los jefes de estado y de gobierno a abordar la amenaza existencial que la agresión rusa contra Ucrania supone para todo el continente.

Sobre la mesa están las peticiones de adhesión de Ucrania, Moldavia y Georgia. También la invocación por parte de Suecia y Finlandia, países no miembros de la OTAN, de la cláusula de defensa mutua en caso de agresión armada, que figura en el Tratado de la UE.

Esto no convierte de la noche a la mañana a la Unión en una organización militar. La cooperación trasatlántica seguirá siendo el pilar esencial para la seguridad en Europa. La crisis actual, sin embargo, obliga a recordar que, desde sus orígenes, el proceso de integración europeo ha sido fundamentalmente un proyecto político dirigido a sellar la reconciliación en el continente y a unir a países que, de otro modo, hubieran sido presa fácil del imperialismo soviético.

La máxima se repite desde las invasiones mongolas en el siglo XIII. Europa se une cada vez que hay una amenaza externa. Lástima que después se olviden tan rápido las lecciones para volver a las pequeñas trifulcas.