Línea editorial: "España, en medio de la hostilidad entre Argelia y Marruecos"
De hecho, la visita del ministro español ha servido para preparar una reunión de alto nivel que se celebrará en breve en nuestro país
Madrid - Publicado el - Actualizado
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Salvo el interés de España por asegurar los suministros de gas argelino, poco se ha comentado de la reciente visita del ministro español de Asuntos Exteriores a Argelia. En cambio, los medios argelinos han acogido esta visita como un valioso gesto encaminado a elevar las relaciones políticas y económicas entre los dos países.
De hecho, la visita del ministro español ha servido para preparar una reunión de alto nivel que se celebrará en breve en nuestro país. Lo significativo de este buen ambiente hispano-argelino es que buena parte de la política exterior de Argelia está centrada en su creciente hostilidad hacia Marruecos y en el apoyo que presta al Polisario en su lucha por la independencia del Sahara Occidental.
Se añade a ello otra circunstancia de particular relieve: la tensión en las relaciones entre Argelia y Francia, que ha aumentado en los últimos días con la repentina llamada a Argel del embajador en París.
Ha sido la respuesta airada de Argelia a la decisión del presidente Macron de reconocer la aportación de los argelinos que estuvieron al lado del Ejército francés en la guerra de la independencia de Argelia, los llamados "harkis". La impresión subyacente es que Argelia empieza a valorar más la amistad con España que con la antigua potencia colonial, consciente de la repercusión que puede tener en las relaciones de nuestro país con Marruecos, cuando el "caso Ghali" está aún lejos de cerrarse.