Línea editorial: "Elecciones en Filipinas"
La nueva presidencia de Filipinas estaría más cerca de dar continuidad a las políticas del actual presidente, Rodrigo Duterte
Madrid - Publicado el - Actualizado
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El próximo 9 de mayo los filipinos están llamados a las urnas. La sombra del dictador Marcos, que durante veintiún años gobernó el país, planea de nuevo sobre el escenario electoral. Su hijo, Ferdinand Marcos, encabeza las encuestas de intención de voto. De ser así, la nueva presidencia de Filipinas estaría más cerca de dar continuidad a las políticas del actual presidente, Rodrigo Duterte, que de iniciar un proceso de renovación institucional a favor de la democracia y los derechos humanos.
En una interesante entrevista concedida al portal Asia News, Monseñor Broderik Pabillo, pone el dedo en la llaga de la compleja situación sociopolítica por la que atraviesa Filipinas y da voz a las preocupaciones del episcopado. En contextos de incertidumbre, señala, se fortalecen los liderazgos autoritarios y crecen las voces que señalan a la democracia y los derechos humanos como un lastre. Las ejecuciones extrajudiciales, los abusos de poder contra los sectores más desfavorecidos, el control sobre los órganos judiciales y la abusiva deuda nacional vinculada a la corrupción, son algunas de las notas distintivas del Ejecutivo de Duterte. Filipinas, subraya Monseñor Pabillo, necesita políticos independientes y no sometidos al actual presidente. Por ello piensa que Leni Robredo es la única líder opositora que representa una verdadera alternativa de gobierno.
Es necesario un liderazgo basado en el respeto a los derechos humanos, el crecimiento económico y la atención a los más desfavorecidos. Para ello es preciso que quienes encarnan estos ideales gocen de igualdad de oportunidades en estas elecciones que se prevén tormentosas.