Línea editorial: "Educación cívica"

El plan de estudios incluye también indicaciones para que todas las materias, de forma transversal, proporcionen una determinada sensibilidad afectivo-sexual o social

Redacción digital

Madrid - Publicado el - Actualizado

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En el plan de estudios de la ESO hay una nueva materia que se llama Educación en Valores Cívicos y Éticos. En principio, educar en algunos valores cívicos compartidos, por ejemplo, en valores constitucionales, no tendría que suponer un gran problema. El problema aparece cuando se quiere, a través de la asignatura, imponer un determinado modelo de sociedad. Este plan es un desarrollo de la ley Celaá, la LOMLOE. La ley habla de tolerancia, sociedades abiertas e identidades. La tolerancia es algo positivo, las sociedades abiertas también. Identidad tenemos todos, otra cosa es que el Gobierno, el Estado o las Comunidades Autónomas, definan cómo tienen que determinar su identidad los jóvenes. Vivimos en una sociedad plural, afortunadamente. El problema es que desde arriba se quiera establecer para todos una manera de ver el mundo.

El plan de estudios incluye también indicaciones para que todas las materias, de forma transversal, proporcionen una determinada sensibilidad afectivo-sexual o social. Son asuntos muy delicados en los que debe garantizarse a los padres libertad para educar según sus convicciones, dentro del marco de la Constitución. Ir más allá de aquellos referentes que sean comunes para una amplia mayoría de la sociedad, supone un abuso de poder. Ese consenso no ha existido: la nueva ley educativa salió adelante solo con un voto de diferencia. La solución a este problema es dar mayor autonomía a los colegios dentro de un marco común, y facilitar la libre elección de los padres.