Línea editorial: "Ecuador de la campaña"
Discursos que alimentan un cierto rencor porque Andalucía haya sido una Comunidad Autónoma discriminada económica y socialmente, abandonada y explotada por las élites
Madrid - Publicado el - Actualizado
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Entramos en la recta final de la campaña andaluza. Las encuestas revelan que tres de cada cuatro andaluces desconfían de los políticos, y la abstención se ha convertido en un factor decisivo. Como en toda España y en toda Europa, también en Andalucía está desafección hacia la política tiene mucho que ver con un sentimiento de rencor y con una insistencia en lo que algunos llaman la “filosofía” de la identidad. A izquierda y a derecha aumentan los discursos políticos basados en la defensa de minorías marginadas y de mayorías silenciadas.
Discursos que alimentan un cierto rencor porque Andalucía haya sido una Comunidad Autónoma discriminada económica y socialmente, abandonada y explotada por las élites. Discursos que explotan miedos y agravios porque Andalucía esté sufriendo una supuesta invasión de migrantes, una destrucción del mundo rural y de tradiciones como la caza.
Nunca es buen camino buscar chivos expiatorios ni manipular el malestar social enfrentando el campo contra la ciudad, las mujeres contra los hombres, el barrio contra el país, el Estado contra la sociedad, el mercado contra la igualdad. Abundan los discursos electorales que rehúyen lo complejo e insisten en los agravios. La buena no es hija del resentimiento, arranca de algo positivo que ya se está construyendo. La buena política arranca del presente, no del sueño de volver al pasado, o de alcanzar un futuro utópico.