Línea editorial: "Desigualdad universitaria"

La línea editorial de este martes 7 de junio de 2022, orientada en torno al desequilibrio que existe en los diferentes criterios para acceder a las universidades

Redacción digital

Madrid - Publicado el - Actualizado

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Durante estos días, 200.000 jóvenes están realizando sus pruebas de acceso a la universidad. Antes se llamaba selectividad, ahora tiene muchos nombres: Evau con v, Ebau con b, Abau con a, Pevau, con p. Hay tantas selectividades como Comunidades Autónomas. En asignaturas como Lengua e Historia los temarios son diferentes. Y tampoco es similar el modo de corregir. En Cataluña, por ejemplo, los alumnos que saben leer y escribir algo de castellano, pueden aprobar.

En la Comunidad Valenciana no se suele exigir todo el programa de lengua castellana y se permite al alumno eludir las preguntas más difíciles gracias a la opcionalidad. En las diferentes Comunidades Autónomas las faltas de ortografía se penalizan de un modo diferente. Toda esta situación se combina con el principio de distrito universitario único, con lo cual un alumno de Logroño, por ejemplo, después de superar la prueba y obtener la nota de corte exigida puede acceder a la Universidad Complutense de Madrid.

Es un sistema desequilibrado que genera desigualdades, porque hay Comunidades donde la selectividad es más fácil y eso facilita a algunos alumnos acceder a facultades de otras universidades donde la nota de corte es más alta. Esto tiene consecuencias profesionales y sociales: hay alumnos que para hacer la carrera que quieren se tiene que desplazar a otra Comunidad Autónoma, y eso genera más gastos. Hay quien reclama una selectividad con el mismo temario y con el mismo sistema de evaluación para toda España Lo intentó hacer el PP con la ley Wert, pero no se llegó a materializar. Hay razones suficientes para volverlo a intentar.