Línea editorial: "Cinco años desde la farsa del Procés"

Da la impresión de que este tiempo no ha servido para que el independentismo tome conciencia de su fracaso

Redacción digital

Madrid - Publicado el - Actualizado

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Han pasado cinco años desde que el parlamento de Cataluña aprobara las denominadas leyes de desconexión, que dieron pie a un simulacro de referéndum y a la posterior proclamación de la república catalana durante escasos segundos. Un proceso que activó la aplicación del artículo 155 de nuestra Constitución.

Da la impresión de que este tiempo no ha servido para que el independentismo tome conciencia de su fracaso ni de la creciente distancia entre el discurso de la Generalitat y el sentir de la sociedad catalana. La inestabilidad institucional, social y económica se ha instalado peligrosamente en una sociedad cada vez más desmoralizada. En vez de reconocer el fracaso de la operación, parte importante del independentismo, con el prófugo Carles Puigdemont, siguen empeñados en un proceso inviable desde todo punto de vista.

Un síntoma de la situación de ese mundo es que, a escasos días de la celebración de la Diada, los independentistas más radicales, bajo el paraguas de la Asamblea Nacional de Cataluña, han hecho todo lo posible para que el presidente y medio Gobierno de la Generalitat no participen en los actos de esa celebración. Que la facción más radical del movimiento independentista se apropie de un día en el que se reivindica la identidad cultural catalana, que nunca ha sido contradictoria con la pertenencia de Cataluña a España, dice mucho de la situación de una sociedad maltratada por una clase política a la deriva.