Línea editorial: "Cáritas, amistad social y el fin de la pobreza"

Los cristianos, de manera particular, estamos llamados a vivir el espíritu de pobreza, sin despreciar en absoluto los bienes materiales

Redacción digital

Madrid - Publicado el - Actualizado

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En un mensaje dirigido a los participantes del encuentro “Cáritas, amistad social y el fin de la pobreza”, organizado por la Pontificia Academia de las Ciencias Sociales, el Papa Francisco se ha mostrado crítico con el modelo que, a menudo, confunde utilidad y felicidad, y que trata de construir una sociedad en la que lo que prime sea la abundancia de cosas, fama y dinero.

Los cristianos, de manera particular, estamos llamados a vivir el espíritu de pobreza, sin despreciar en absoluto los bienes materiales, pero sin convertir lo que son medios necesarios en fines de todo un proyecto de vida. Estamos llamados, además, a realizar un movimiento global contra la indiferencia que cree o recree instituciones sociales inspiradas en las bienaventuranzas y nos impulsen a buscar la civilización del amor. En esa búsqueda no estamos solos.

Contamos con el testimonio de tantos que entregaron su vida, y lo siguen haciendo hoy, por la causa del Evangelio. Francisco nos ha propuesto como modelos en este itinerario nada menos que a San Francisco de Asís y a la Madre Teresa de Calcuta. San Francisco fue pobre de espíritu, rico de fraternidad y deseoso de la amistad social, que abandonó riquezas y comodidades para hacerse pobre entre los pobres.

La Madre Teresa, tocada por el sufrimiento de la multitud de pobres de nuestro tiempo dedicó su vida a ser sal y luz en medio de los últimos, los que padecen en carne propia la cultura del descarte. Uno y otra son para nosotros modelos de vida cristiana que claman en un mundo que entroniza la opulencia y en el que sigue siendo urgente recordar, parafraseando las bienaventuranzas, que quien nada tiene ni espera, poseerá todo y de todo disfrutará.