Línea editorial: "Buenos samaritanos frente a la deshumanización de la carretera"
Desde hace más de 50 años, la CEE ha hecho de la carretera uno de los ámbitos destacados de la acción pastoral de la Iglesia
Madrid - Publicado el - Actualizado
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Las carreteras son paradigmas de lo que el antropólogo francés Marc Augé llamó “no-lugares”. Se trata de espacios de tránsito, sin identidad. Y están particularmente expuestos a la deshumanización, lo que explica por qué muchos se transforman al volante y pierde para ellos vigencia la consideración por los demás.
Desde hace más de 50 años, la CEE ha hecho de la carretera uno de los ámbitos destacados de la acción pastoral de la Iglesia. Este 4 de julio se celebra la Jornada de Responsabilidad en el Tráfico, centrada en la figura del “buen samaritano”, como invitación a transitar por las carreteras practicando la misericordia con el prójimo. También es una invitación a detenerse a pensar en transportistas y conductores. Su trabajo durante el confinamiento permitió, por una vez, que la sociedad valorara su contribución al bien común.
Y no menos importante, con motivo de esta Jornada de Responsabilidad en el Tráfico, los obispos llaman la atención sobre las víctimas en la carretera.
Los accidentes siguen siendo una de las principales causas de mortalidad en España, sobre todo entre los jóvenes, con la dureza añadida del golpe inesperado, cuando no del estigma. Es entonces cuando, de forma brutal, ese espacio meramente utilitario que se rige por criterios de eficiencia, se revela como metáfora de la existencia terrena. Y ahí se hace necesaria la presencia materna de una Iglesia samaritana, aportando consuelo, ayuda y una palabra de sentido.