Línea Editorial: "Amor y responsabilidad"

Este santo que vivió en la época del emperador Claudio fue decapitado en el marco de las persecuciones contra los cristianos

Redacción digital

Madrid - Publicado el - Actualizado

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La fiesta de hoy, 14 de febrero, dedicada a la memoria de San Valentín, fue a lo largo de los siglos, desde el Imperio Romano, un referente de la amistad, del amor y la maternidad. Con la llegada de la era industrial y el desarrollo de los reclamos publicitarios, la antigua festividad ha pasado a ser, casi exclusivamente, un mero trampolín comercial. Sin embargo, este santo que vivió en la época del emperador Claudio fue decapitado en el marco de las persecuciones contra los cristianos, precisamente por fomentar el amor entre los primeros mártires encarcelados por sus creencias. La historia y la leyenda se dan la mano en el recuerdo de este santo que, momentos antes de morir decapitado, devolvió la vista a una joven ciega, hija de su carcelero.

La fiesta de hoy fue ampliamente celebrada en Europa años atrás, pero se suprimió del calendario al finalizar el Concilio Vaticano II al haberse convertido en una rememoración de carácter puramente comercial. En todo caso, el amor fiel y abierto a la vida siempre merece ser celebrado, y es un factor esencial para la felicidad personal y para la fortaleza de cualquier comunidad. El ambiente social, los productos culturales de gran consumo, e incluso las leyes, tienden hoy a desdibujar esta realidad y a reducir el amor a mero sentimentalismo ocasional, a veces a pasatiempo sexual exento de responsabilidades. No es extraño que la frustración, la rabia y la soledad sean frutos de esta tendencia que, en definitiva, refleja una pérdida del sentido de lo humano. Por eso, la fiesta de hoy es una buena ocasión para testimoniar con sencillez la verdadera experiencia del amor, deseada y necesitada por todos.