5 de septiembre
Las bravatas de Torra
El Presidente de la Generalitat vuelve a la carga y amenaza con actuar si se condena a "sus compañeros"
Madrid - Publicado el - Actualizado
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El Presidente de la Generalitat vuelve a la carga. La proximidad del 11S, una Diada que no parece arrancar, y la Sentencia del Supremo, le han dado alas, de nuevo, para proclamar a los cuatro vientos que la independencia no es solo un deseo, sino una amenaza. “Si se condena a nuestro compañeros, actuaremos en consecuencia”. Lo ha dicho en Madrid, durante un desayuno celebrado en el lujoso Hotel Villamagna de la capital de España.
Torra sabe que el bloque que dice representar está agrietado y que el independentismo o soberanismo se enfrenta una quiebra interna que deberá resolver antes o después. No se trata solo de las diferencias con ERC, sino de las diferencias más que notables dentro de su propia fuerza política. Y algo más. Torra sabe que la sombra de unas elecciones autonómicas planea sobre su Gobierno. Algo que no está claro que favoreciera los intereses de Puigdemont y los suyos.
Quizás por eso las palabras del Presidente de la Generalitat, aunque recubiertas de brindis por la democracia, no son más que amenazas de alguien que, aunque prometa volverlo a hacer, sabe que la maquinaria del Estado de Derecho se movilizaría de nuevo.
Lo grave es que esa retórica amenazante que Torra utiliza tiene efectos graves. Y estos se llaman desgobierno, dada la ausencia del mismo en Cataluña, parálisis parlamentaria, incertidumbre económica y hartazgo social. Cuatro ingredientes que, lejos de lo que Torra predica, afectan directamente a la calidad de la convivencia y de la propia democracia en Cataluña.