LÍNEA EDITORIAL
La estrella de la Sagrada Familia
Gaudí llevó la promesa cristiana al Portal de la esperanza para manifestar que el Dios cristiano comparte la suerte de quienes sufren
Madrid - Publicado el - Actualizado
1 min lectura
En la festividad de la Inmaculada, la estrella que corona la Basílica de la Sagrada Familia se ha encendido por primera vez. Jamás pudo imaginar el gran arquitecto Antoni Gaudí que, tras su muerte, la Sagrada Familia se convertiría en la más importante obra de la arquitectura católica contemporánea. El Papa Francisco ha querido estar presente en la celebración que ayer por la tarde se vivió en la ciudad de Barcelona. A través de video mensaje, se dirigió a toda la Iglesia diocesana y de manera especial a los ciudadanos de Barcelona que atraviesan por circunstancias de especial dureza.
Gaudí, recordó ayer el Papa, quiso que la grandiosidad de María, la Virgen, coronara la Basílica y, además, ocupara un lugar preferente en los portales de la fe y de la caridad. Toda la iconografía de María, subrayó el Papa, expresa la centralidad que el amor y el servicio ocupan en la vida cristiana. Por eso la Sagrada Familia no es solo una gran obra arquitectónica que cambia el cielo de la ciudad, sino una manifestación bellísima de la presencia operante de la Fe cristiana en la ciudad de Barcelona.
Gaudí llevó la promesa cristiana al Portal de la esperanza para manifestar que el Dios cristiano comparte la suerte de quienes sufren, el destierro de quienes huyen del mal y la muerte de los inocentes. La belleza de la Sagrada Familia manifiesta la belleza de la Fe cristiana, y la luz de la estrella de la torre de la Virgen ilumina las decisiones de quienes tienen responsabilidades en la ciudad y en la Diócesis. La Fe cristiana es fecunda y se derrama generosamente. La Sagrada Familia es uno de sus signos elocuentes.