1 de junio

Epidemia de pornografía

Durante la última semana nos hemos lamentado por el suicido de Verónica, una madre de familia de la que se había difundido un video con contenido sexual

Redacción digital

Madrid - Publicado el

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Durante la última semana nos hemos lamentado por el suicido de Verónica, una madre de familia de la que se había difundido un video con contenido sexual. Se ha denunciado, con razón, que ha sido un abuso de intimidad que ha acabado en tragedia. Pero mientras se hacían esas denuncias, muchos españoles se han dedicado a buscar el video en las páginas de pornografía. Es un morbo incalificable, pero no solo. España es uno de los países de mayor consumo de pornografía del mundo. Y eso tiene consecuencias en los niños que suelen empezar a ver pornografía a los nueve años.

Los expertos advierten también de las consecuencias negativas del porno en los adultos. En su inmensa mayoría el porno responde a cánones machistas que reducen a la mujer a puro objeto. La intangibilidad de la mujer desaparece y no es descabellado pensar que la violencia sexual que sufrimos tenga que ver con este consumo. La lista de efectos secundarios del consumo de pornografía es larga. La pornografía es causa y consecuencia de soledad. Una vez que la sexualidad ha dejado de ser una vía de donación amorosa, aumenta una concepción del sexo sin relación con otro. La pornografía cumple los requisitos de las drogas adictivas. También en este campo habrá que encontrar el modo de volver a la realidad, que es siempre más interesante, más satisfactoria, más misteriosa y verdadera, que lo virtual.