El desafío de las bandas latinas
Hay que atajar la creciente vandalización en las calles, sobre todo en lugares relacionados con el ocio nocturno
Madrid - Publicado el - Actualizado
1 min lectura
Las reyertas en Madrid en las que, durante este fin de semana, han perdido la vida dos jóvenes y han resultado heridos de gravedad otros dos, son un asunto de extrema gravedad que conviene tomar muy en serio. La Asociación de Empresarios del Ocio Nocturno de la capital ha pedido una reunión urgente con la Delegada del Gobierno. También se lo ha pedido el Gobierno de la Comunidad para ofrecerse a colaborar en un asunto que no cabe abordar buscando sacar rédito político. En Madrid, como también sucede por desgracia en otros lugares de España, se necesita ahondar en esas cifras y saber qué está sucediendo porque hay muchas familias preocupadas por la seguridad en las calles y cada vez son más también los jóvenes que manifiestan su inquietud.
Las peleas entre bandas callejeras, las denominadas “bandas latinas”, que no deben identificarse con jóvenes de unas determinadas nacionalidades, son todo un síntoma de una situación social dramática. Los jóvenes captados por estas bandas están dispuestos a cualquier cosa con tal de seguir perteneciendo al grupo y han interiorizado que la mejor forma de resolver los conflictos y de afirmar la propia identidad, es la violencia. Hay que atajar la creciente vandalización en las calles, sobre todo en lugares relacionados con el ocio nocturno, y al mismo tiempo con trabajar en la educación de una juventud golpeada por sucesivas crisis, a la que presentar con valentía una propuesta de sentido, en lugar de avalar estilos de vida que expulsan del horizonte asuntos tan capitales como el sacrificio, el esfuerzo o la verdadera tolerancia y respeto hacia el otro.