LÍNEA EDITORIAL
Consecuencias nefastas de la “Ley del sí es sí”
No se trata solo de deficiencias de técnica jurídica, sobre las que ya fue advertida la ministra por un informe del Consejo General del Poder Judicial
Madrid - Publicado el - Actualizado
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Hacer leyes que responden a puros esquemas ideológicos tiene sus consecuencias. El primer efecto de la “Ley del solo sí es sí”, uno de los supuestos triunfos sociales de la ministra de Igualdad, Irene Montero, ha sido que, el mismo día de su entrada en vigor, varios condenados por abusos y agresiones sexuales están viendo reducidas sus penas, e incluso excarcelados. La aplicación del principio de retroactividad penal favorece la reducción de la pena cuando se han rebajado las horquillas de años de condena en determinados delitos como la violación.
Este hecho ha originado una reacción por parte de los jueces y fiscales ante la importante alarma social. El efecto de esta norma del sí es sí es el contrario del que se pretendía, la desprotección de la mujer y de la infancia como colectivos vulnerables ante determinados delitos sexuales. El escándalo provocado ha hecho que algunos miembros del Gobierno anuncien que se estudia modificar la ley a los pocos días de haber entrado en vigor.
No se trata solo de deficiencias de técnica jurídica, sobre las que ya fue advertida la ministra por un informe del Consejo General del Poder Judicial. Se trata de la obsesión de la ministra de Igualdad por implantar cuanto antes su agenda ideológica. Es hora de que Irene Montero asuma su responsabilidad y de que el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, se la reclame. Su defensa, aludiendo al machismo de los jueces, resulta tan ridícula como inaceptable en una ministra del gobierno de España.