28 DE ENERO
El camino hacia 'Lisboa 2022'
Francisco les ha recordado a los jóvenes que no son el futuro sino el presente
Madrid - Publicado el - Actualizado
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Con una multitudinaria Eucaristía, el Papa ha clausurado este domingo la Jornada Mundial de la Juventud de Panamá. Francisco les ha recordado a los jóvenes que no son el futuro sino el presente, el ahora de Dios, y les ha pedido que sigan, firmes en la fe, haciendo vibrar al mundo entero con la misma alegría con la que lo han hecho estos días en Panamá.
Ser joven no es en ningún caso sinónimo de estar en la sala de espera, como si se tratara de aguardar el turno y mientras tanto hubiera que inventar un futuro higiénicamente bien empaquetado y sin consecuencias. Ser joven es vivir el hoy con pasión, enamorados de Dios, y dejando que sea él quien nos lleve de su mano hasta el mañana.
Desde que la providencial intuición de san Juan Pablo II comenzara a cuajar allá por 1984, los frutos de las diferentes Jornadas Mundiales de la Juventud, que desde entonces se han celebrado, han sido abundantes. Hoy la Iglesia sigue en camino, peregrinando, auscultando el corazón de los jóvenes, tantos que en estas horas vuelven desde Panamá con la mirada puesta ya en la próxima Jornada Mundial que, fuera de Roma, se celebrará en 2022 en Lisboa. Pero es fundamental que hasta entonces, tras la fuerte experiencia vivida en esta JMJ de particulares acentos centroamericanos, cada cual siga caminando, viviendo y compartiendo la fe, volviendo a las parroquias, a las comunidades, a las familias y a los amigos, a transmitir lo experimentado para que el testimonio contagie a otros y sean muchos los que en todo el mundo puedan vibrar con el Evangelio.