Buenas noticias con horizonte nublado

Los datos de diciembre, por otra parte, son los peores para el mercado laboral desde 2012

Redacción digital

Madrid - Publicado el - Actualizado

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El dato de desempleo con el que termina el año es bueno. En el contexto de fuerte crisis internacional provocada por la guerra en Ucrania y el shock energético, la Seguridad Social terminó el año con casi 500.000 cotizantes más. Estamos ante el récord histórico de 20,3 millones de cotizantes. Pero no se puede ser triunfalista. De esos más de 20 millones hay que restar 400.000 que serían fijos discontinuos. Figuran como contratados, pero en realidad pasen una parte del año sin trabajar y cobrando las ayudas de los desempleados.

Los datos de diciembre, por otra parte, son los peores para el mercado laboral desde 2012, a pesar de la campaña navideña, y apuntan a una más que probable desaceleración en la creación de empleo. No es conveniente dejarse llevar por un optimismo ingenuo. La situación es compleja.

Los “brotes verdes” han empezado a aparecer en los últimos meses, con la normalización de las cadenas globales de valor y los menores precios de las materias primas. Pero el FMI recuerda que la mitad de la Unión Europea entrará en recesión a lo largo de 2023. Habrá un claro deterioro económico en China, Estados Unidos y Europa. La Reserva Federal y el Banco Central Europeo van a subir los tipos de referencia hasta al menos el 5% en un caso y el 3,75 en el otro.

No los van a bajar al menos hasta el final de 2023. El ajuste monetario en marcha puede terminar reduciendo el crecimiento y contribuir, eventualmente, a recesiones cortas y suaves.