LÍNEA EDITORIAL
El adiós de Pablo Casado en el Congreso
Casado ha abandonado el Congreso con una intervención de principios en la que ha recordado que los españoles hemos contruido con coraje una de las grandes democracias del mundo
Madrid - Publicado el - Actualizado
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Con un discurso serio, con sabor a despedida y su posterior salida del hemiciclo, Pablo Casado ha anunciado el primer punto final de este ya largo episodio de la crisis interna del PP. Va siendo hora de que el principal partido del centro derecha salga del bucle en el que parece inmerso para que se abra un nuevo período de regeneración, que haga posible una oposición rigurosa y una alternativa creíble al gobierno apoyado por la mayoría Frankenstein.
Pablo Casado ha abandonado el Congreso con una intervención de principios en la que ha recordado que los españoles hemos contruido con coraje una de las grandes democracias del mundo. En esa construcción de nuestro pasado inmediato, el PP ha jugado un papel clave como heredero de la formación política de centro derecha que hizo posible la reconciliación de los españoles y el pacto constitucional.
En un momento en que el PSOE se ha deslizado a la radicalidad, abandonando su protagonismo en la Transición, y en que el tacticismo de Pedro Sánchez es incapaz de ofrecer estabilidad y progreso a España, el Partido Popular sigue siendo un actor esencial. La ausencia de estilo de Sánchez, al achacar a Pablo Casado en su despedida haber contribuido a la crispación política, no deja de ser un dato más de su prepotencia. Es urgente que, una vez aprendida la lección de estos días amargos y autodestructivos, el PP abra un nuevo capítulo de su historia y se ponga manos a la obra para construir una alternativa que merezca la confianza de los españoles.