Grandes desafíos para el PP
Madrid - Publicado el - Actualizado
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No se puede entender la historia reciente de la democracia en España sin el Partido Popular. Su vigésimo Congreso, que comienza hoy en la emblemática ciudad de Sevilla, supone una oportunidad para tomar nuevo impulso dejando atrás el lastre de una crisis que alguno de sus líderes históricos ha calificado como “existencial”. Alberto Núñez Feijóo llega a la presidencia del PP por aclamación, con el aval de una trayectoria política consolidada en Galicia gracias a una gestión serena y eficaz que se ha traducido en cuatro mayorías absolutas consecutivas. Pero Feijóo tiene por delante grandes desafíos: la unidad interna de su partido; la recuperación de una parte de su electorado tradicional, que ha perdido la confianza debido a los casos de corrupción y a una cierta anemia cultural; y presentar una propuesta atractiva y solvente para un momento de grave crisis económica y de fuerte desgaste de nuestras instituciones.
De este Congreso debe salir una dirección unida, que represente la pluralidad de sensibilidades geográficas y culturales del PP, y que sea consciente de que no es tiempo ni para ensimismarse ni para cuitas internas. Urge la configuración de una alternativa real a un Gobierno superado por los acontecimientos, alejado cada vez más de la sociedad y víctima de sus contradicciones ideológicas. El PP no puede contentarse con el pragmatismo y la solvencia de sus recetas económicas. Tiene que acoger la expectativa de amplios sectores que apuestan por la iniciativa social, por el valor de la familia, por la libertad de educación y por una nación unida en su diversidad en el marco de la Constitución.