UE DIGITALIZACIÓN
El mundo rural ansía un Internet rápido para exprimir la transición digital
Bruno Fortea Miras
Publicado el - Actualizado
4 min lectura
Bruno Fortea Miras
La mayoría de la población rural en la Unión Europea ya convive con Internet, pero a menudo no funciona lo suficientemente rápido como para que puedan sacar el máximo partido a la digitalización, algo que, según indican expertos consultados por EFE, genera desigualdad de oportunidades laborales respecto a las personas que viven en ciudades.
Solo el 60 % de los hogares rurales en la UE tiene una conexión a Internet de alta velocidad, una cifra por debajo del 86 % de media reflejada en el conjunto de todos los hogares de los Veintisiete, ya sean rurales o urbanos, según se desprende de los últimos datos publicados en 2021 por la Comisión Europea.
"Aún tenemos en la UE, y especialmente en ciertos Estados miembros, una falta de conectividad que afecta, en particular, a las áreas rurales. Es fruto de una combinación entre el número de consumidores y la demanda que viene de estas comunidades", apunta la asesora tecnológica irlandesa Bridget Cosgrave, en declaraciones a EFE durante su participación esta semana en la primera Escuela de Mujeres para la Innovación Rural, organizada por la empresa tecnológica Huawei en España.
Cosgrave señala que el hecho de que las zonas de campo y montaña tengan menos habitantes supone un freno para la inversión del sector privado en estos territorios, ya que, por una cuestión puramente demográfica, van a contar con menos abonados a Internet para generar beneficios.
"Por eso es tan importante que las autoridades locales trabajen estrechamente con los proveedores de servicios, ya sean empresas de telecomunicaciones estatales, compañías de televisión por cable u operadoras de móvil, para abordar casos de negocio concretos y asegurar que las demandas del mundo rural están bien entendidas", añade esta experta en asuntos digitales.
Sin embargo, el director general de la Asociación Europea de Telecomunicaciones Competitivas (ECTA, por sus siglas en inglés), Luc Hindryckx, avisa que las empresas "no van a desplegar redes si no tienen unas perspectivas de negocio positivas" y si saben de antemano que "el coste de montar una red nunca va a ser recuperado".
Hindryckx asevera que, allí donde no llegue el sector privado, debe hacerlo el Estado: "El dinero público hay que llevarlo realmente a aquellas zonas en las que, si no fuera por él, no estarían cubiertas por la inversión privada", sostiene.
Además, el representante del sector de telecomunicaciones también insta a las administraciones a invertir siempre en "las tecnologías más avanzadas que estén disponibles", aunque luego añade que, a la hora de decidir con qué solución tecnológica expandir el uso de Internet en el medio rural, los actores deben "encontrar el equilibrio adecuado entre el tiempo y el coste de despliegue".
En España uno de cada tres hogares rurales (el 31,8 %) aún no cuenta con la conexión a Internet de 100 megabits, que es la más básica que suelen ofrecer las compañías, siendo los pueblos de menos de 500 habitantes los más afectados por esta situación, mientras que, por lo que respecta a las redes móviles, solamente el 26,1 % de zonas rurales tienen acceso al 5G, según los últimos datos de 2021, publicados en un informe del Gobierno sobre conectividad y banda ancha.
"Para una línea fija, por supuesto que la fibra sería lo mejor y todo el mundo querría tener 5G en todas partes. Pero eso no es realista. Si tienes que esperar diez años para tener una conexión 5G o cinco años para tener una conexión de fibra, tal vez puedas tener antes una buena conexión por satélite o, mientras tanto, un acceso inalámbrico fijo. Es difícil construir entre montañas", esgrime Hindryckx.
Con todo, la directora de la Escuela de Mujeres, la española Berta Herrero, considera que la conectividad "es el principio o el final" y subraya, en este sentido, que el desarrollo del medio rural y, en especial, el de las mujeres que viven y trabajan allí también depende de cuestiones "intangibles".
"Alguien solo puede llegar a ser aquello que es capaz de ver. Es decir, lo que sabe que existe. Si tú eres una chica joven de un pueblo y no sabes que puedes llegar a ser desarrolladora web o incluso directora de ciberseguridad en una gran compañía, ¿ni te vas a plantear el itinerario formativo que has de seguir hasta llegar allí, no?", apunta Herrero, a EFE.
Desde el pasado lunes hasta este jueves, Huawei reunió durante unas jornadas formativas en la localidad avilesa de Candeleda (Ávila) a 15 mujeres que viven en zonas rurales de distintos países de la UE, y que cuentan con proyectos para digitalizar sus negocios.