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AYUDA HUMANITARIA

Salvamento Marítimo Humanitario acusa al Gobierno de poner trabas a su labor

El presidente de la asociación Salvamento Marítimo Humanitario (SMH) y armador del barco Aita Mari, Íñigo Mijangos, ha criticado que el Gobierno "ponga trabas, ralentice y criminalice" su actuación de ayuda a refugiados y migrantes al presuponer que van a "cometer algún acto delictivo".,Mijangos ha explicado este martes en una rueda de prensa en Palma que el Aita Mari zarpó de Pasajes (Guipúzcoa), recogió material de ayuda humanitaria en La Coruña y en Lisboa (Portugal) obt

Agencia EFE

Tiempo de lectura: 2'Actualizado 13:47

El presidente de la asociación Salvamento Marítimo Humanitario (SMH) y armador del barco Aita Mari, Íñigo Mijangos, ha criticado que el Gobierno "ponga trabas, ralentice y criminalice" su actuación de ayuda a refugiados y migrantes al presuponer que van a "cometer algún acto delictivo".

Mijangos ha explicado este martes en una rueda de prensa en Palma que el Aita Mari zarpó de Pasajes (Guipúzcoa), recogió material de ayuda humanitaria en La Coruña y en Lisboa (Portugal) obtuvo el despacho (permiso) para dirigirse a las islas griegas Chios y Lesbos para su distribución, pero, "a pesar de tenerlo todo en orden", el Gobierno le ordenó volver a algún puerto español, entre los que eligió Palma.

"Una vez aquí, hoy no hemos podido entrar en la bahía de Palma debido a que el portaaviones Abraham Lincoln entró previamente y dispone de una zona restringida en el puerto"."Nos hemos tenido que quedar al pairo a unas tres millas y llegar a tierra en un bote", ha explicado el bilbaíno.

Mijangos ha indicado que confía en que la autoridad portuaria de Baleares le dé el permiso para poder zarpar hacia Chios y Lesbos. "Allí hay más de 14.000 personas esperando resoluciones de solicitudes de asilo, viviendo en tiendas de campaña y caravanas precarias al aire libre", ha señalado.

El armador ha insistido en que la ayuda humanitaria que transporta el Aita Mari supondrá "un alivio a tanto dolor provocado por intereses políticos europeos" y ha reiterado que el Gobierno de España "se equivoca si piensa que Salvamento Marítimo Humanitario rompe compromisos".

"No entendemos la orden que nos dio el Gobierno de entrar en puerto español para explicar a dónde vamos y para qué", ha recalcado Mijangos, para quien la desconfianza del Ejecutivo no tiene justificación porque su organización nunca ha cometido una infracción.

El Aita Mari es un barco de 32 metros de eslora, con medios de rescate y con enfermería "para auxiliar a las personas que huyen de la guerra y la violencia y encuentran el Mediterráneo en su camino", ha concluido.

La gerente de Fondo Mallorquín de Solidaridad y Cooperación, Antònia Roselló, ha anunciado que su organización ha donado ropa en buen estado que será trasladado en botes a bordo del Aita Mari.

ppm/tar/ros

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