ELECCIONES GENERALES ERREJÓN (Análisis)

El viaje exprés de Errejón a Madrid

Apenas nueve meses después de salir de Podemos para embarcarse en Más Madrid, Íñigo Errejón abandonará la política autonómica para volver a la escena nacional como candidato de su nuevo partido en las elecciones generales del 10N y enfrentarse en las urnas, por primera vez, a su excompañero Pablo Iglesias.,Menos de un año ha durado el 'pacto de las empanadillas' con Manuela Carmena, que significó la ruptura definitiva de Errejón con el partido que ayudó a const

Agencia EFE

Publicado el - Actualizado

3 min lectura

Juan Vargas

Apenas nueve meses después de salir de Podemos para embarcarse en Más Madrid, Íñigo Errejón abandonará la política autonómica para volver a la escena nacional como candidato de su nuevo partido en las elecciones generales del 10N y enfrentarse en las urnas, por primera vez, a su excompañero Pablo Iglesias.

Menos de un año ha durado el 'pacto de las empanadillas' con Manuela Carmena, que significó la ruptura definitiva de Errejón con el partido que ayudó a construir, Más Madrid, culminando el distanciamiento que empezó a abrirse en 2017, cuando en la Asamblea de Vistalegre II decidió confrontar sus ideas con las de Iglesias y perdió.

De aquel ticket electoral madrileño, simbolizado en unas papeletas electorales cuyo logo eran los rostros del tándem, nada queda ya: la exalcaldesa de la capital abandonó la política activa tras fracasar en su intento de revalidar el cargo, y Errejón se despedirá de la Asamblea de Madrid cuatro meses después de las autonómicas del 26M.

Unos comicios en los que aprovechó su tirón y el rebufo de Carmena para obtener un resultado notable para una formación neófita: 471.538 votos, cerca de un 15 % y 20 escaños, que sumados a los 7 de Unidas Podemos calcaban los 27 que obtuvo el partido morado en 2015 en el parlamento madrileño.

Desde la oposición han arreciado las críticas contra Errejón por su rápido regreso al ámbito estatal, así como las acusaciones de haber usado la Asamblea como "plataforma de lanzamiento" de su proyecto personal.

Pero a este desinterés por los asuntos madrileños ha aludido el propio Iglesias, quien, si bien en su día promocionó a Errejón como candidato de Podemos a la Comunidad de Madrid tras despojarle de la portavocía parlamentaria, reconocía la semana pasada que a su exnúmero dos "no le ha interesado nunca" lo autonómico.

En el entorno de Errejón nadie discute que sus planes eran volver a la arena nacional, aunque admiten que la convocatoria electoral ha acelerado su regreso y tendrán que prepararse de forma precipitada.

En estos cuatro meses sus apariciones han sido bastante más esporádicas de lo normal para un portavoz parlamentario, lo cual ha sido objeto de frecuentes comentarios entre diputados de otras formaciones.

El largo proceso de formación del Ejecutivo regional y el caso Avalmadrid sacaron a relucir al Errejón más protagonista, y quedará para la hemeroteca su intervención en el pleno de investidura de Isabel Díaz Ayuso, elogiada por otros portavoces en público o en privado.

Si hay que buscar pistas de futuro sobre su estrategia en su experiencia madrileña, es palpables que mostró mayor sintonía con el PSOE que con Unidas Podemos en las negociaciones para la investidura, y que presionó con ahínco a Ciudadanos para que no se alineara con PP y Vox y permitiera gobernar al candidato más votado, el socialista Ángel Gabilondo.

No en vano, Errejón se ofreció a renunciar a su hipotética entrada en un Gobierno del PSOE si ello suponía una línea roja para Cs, que en cualquier caso acabó formando coalición con el PP respaldada por Vox, con la popular Isabel Díaz Ayuso como presidenta.

En la Asamblea de Madrid, Errejón deja atrás un grupo parlamentario de 20 diputados que queda huérfano de su cara más visible.

Con Errejón (y quién sabe si algún diputado más) camino del Congreso, se abre una sucesión incierta, en la que el mejor posicionado para ser nombrado portavoz parece ser el adjunto Pablo Gómez Perpinyà.

Descartada está la número dos de la lista electoral de Más Madrid, Clara Serra, que en unos meses ha pasado de ser el fichaje estrella de la formación, por su experiencia como portavoz parlamentaria de Podemos en la legislatura anterior, a un ostracismo mediático y político casi absoluto.

La abrupta salida de Errejón ha causado cierto malestar en algunos sectores del grupo y será difícil que quien le reemplace concite el consenso, pero a Más Madrid no le quedará otra que rehacerse sin su líder, que inicia el camino de nuevo hacia el Congreso con las maletas de su viaje exprés a Madrid prácticamente sin deshacer.