Las sombras detrás de Francisco Javier Almeida: su temor en prisión y el apodo que le pusieron los presos

En prisión era un tipo solitario, introvertido, sordo, pero también inteligente y hasta cordial, dice a COPE el que ha sido su abogado durante años

Las sombras detrás de Pachi Almeida: su gran temor en prisión y el apodo que le pusieron los presos

Redacción digital

Madrid - Publicado el - Actualizado

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En la noche del pasado jueves, la localidad riojana de Lardero se llenaba de conmoción, sensación con el paso de las horas se iba trasladando a todos los rincones del país. Un niño de 9 años era encontrado muerto en la portería de un edificio después de que varios testigos afirmasen que habían visto cómo un hombre se le llevaba en plena calle con técnicas de engaño.

El pequeño, disfrazado por motivo de Halloween, se encontraba en una celebración familiar en un local de la zona cuando salió a jugar al parque junto al menos otro menor. Varios testigos habían visto cómo un hombre se llevaba al niño mediante "engaño", tras lo que la Guardia Civil y la Policía Local de Lardero se dirigieron al lugar. A los pocos minutos, una patrulla de la Guardia Civil dio aviso para que se llamase a una ambulancia al encontrar al menor en estado muy grave e inconsciente junto a un varón.

Con el paso de los minutos, los vecinos se fueron concentrando en las inmediaciones del fatídico lugar donde ocurrió el crimen, donde se empezó pronto a poner nombre y apellidos al supuesto autor del crimen.

Durante varios minutos, los concentrados han increpado a los agentes, a los que han reprochado que protejan al detenido y han pedido que les dejasen entrar para "lincharlo". Varios de estos vecinos han asegurado frente a los agentes que ya habían advertido de que el detenido había intentado en otras ocasiones llevarse a niños de la zona. "Nos llamabais locos y solo veníais dos y ahora ha tenido que morir un niño para que vengáis todos a proteger al asesino", afirmó una vecina a los agentes.

Testigos presenciales explicaron que en la zona había "inquietud" por la presencia habitual de este hombre que, según ellos, habría salido de la prisión en 2020. El detenido ha sido trasladado a las dependencias de la Guardia Civil en Logroño. El detenido responde al nombre de Pachi Almeida, también conocido como Mortadelo, que ya había cumplido pena de prisión por un delito de asesinato ocurrido en Logroño en el año 1998.

Francisco Javier Almeida López acudió a una inmobiliaria de Logroño con la excusa de visitar un piso. Allí conoció a la víctima. En un momento de la visita, el individuo empujó a la víctima sobre la cama de la vivienda. Una vez sometida, le dio 17 puñaladas a la mujer, una de las cuales le causó la muerte. A consecuencia de este asesinato, el individuo fue condenado a 20 años de prisión por asesinato con alevosía y a 10 más por agresión sexual.

Antes de esta pena, Almeida ya había sido condenado a siete años por una agresión sexual a otra mujer en 1993. Según precisan fuentes penitenciarias, el arrestado llevaba en prisión desde 1998 por una condena acumulada de 25 años y obtuvo la libertad condicional en abril de 2020, por lo que llevaba solo año y medio haciendo vida normal.

"Este verano varias vecinas se han quejado de que había un hombre que acosaba a los niños", explicaba al 'El Español' un hostelero de la zona.

Apodado Mortadelo en la cárcel

El supuesto autor del asesinato de este jueves cumplió gran parte de su condena en la prisión de El Dueso en Cantabria, donde fue apodado Mortadelo por los otros presos debido a su parecido físico con el personaje de Ibáñez. Diversas fuentes consultadas explican que su comportamiento fue ejemplar, e incluso llego a mantener un vis a vis con una mujer, según informa Nius.

El pasado año fue trasladado a la cárcel de Logroño, donde ya disfrutaba de permisos y era considerado un "preso de confianza". Finalmente, salió de la cárcel de Logroño en abril de 2020, y se estableció en Lardero, ciudad muy cercana a Logroño que cuenta con más de 11.000 habitantes.

Su exabogado, en COPE: "No quería salir de prisión"

En prisión era un tipo solitario, introvertido, sordo, pero también inteligente y hasta cordial, dice a COPE el que ha sido su abogado durante años. El letrado indicia también que él mismo se tenía miedo.

"Él manifestó que no quería que le pusiesen en libertad, porque él veía el problema que tenía y tenía miedo de volver a caer", explicaba a COPE el que fue su abogado durante varios años, Antonio Amancio.

También explicaba cuál era el cuadro psicológico que padecía: "Se sostenía que tenía desviaciones en la conducta sexual, como fetichismo o necrofilia. Esquizofrenia no tenía, ni ninguna de esas patologías para que un psiquiatra dijese que este señor estaba loco".

Por último, el letrado ha subrayado que no le volvería a defender, pero que en estos últimos tiempos le ha llamado en varias ocasiones: "Me llamaba por teléfono, de vez en cuando, y me contaba que estaba bien, que estaba paseando por El Sardinero. Yo me quedaba flipado. Decía que estaba por Santander, que decía que le habían dado vacaciones. Eso es lo normal, si no es un preso conflictivo".

Según ha podido saber COPE, Almeida salió en libertad condicional en abril del año pasado por una decisión judicial, advierten en prisiones, previo informe entre otros de la Junta de Tratamiento de la Cárcel.