¿Qué significa que España tenga déficit comercial y por qué afecta a la economía y al empleo?
Mientras las importaciones se disparan, las exportaciones se estancan, pero hay empresas que consiguen expandirse esquivando la competencia china
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España ha terminado el año 2025 con un déficit comercial de 57.054 millones de euros, el mayor aumento en más de una década. Los economistas advierten sobre los riesgos que esto implica para la competitividad y la creación de empleo de calidad, en un contexto donde las importaciones se disparan mientras las exportaciones apenas crecen.
Hemos tenido un año bastante mediocre"
Director de Coyuntura Económica de FUNCAS
La situación ha llevado a expertos como Raymond Torres, director de Coyuntura Económica de Funcas (La Fundación de las Cajas de Ahorros), a calificar el año como "bastante mediocre". Según Torres, aunque "el déficit, digamos, en este momento no amenaza, lo que pasa es que tenemos que cuidar la competitividad". Su análisis subraya que la industria española de alto valor añadido no crece al ritmo necesario, lo que limita la creación de empleo estable y bien remunerado.
PLANTAR CARA a China
En medio de los malos datos, hay quien ha sabido abrirse un hueco pese a la dura competencia china. "Mientras las exportaciones a Europa han caído por el estancamiento de algunas economías, hemos aumentado las importaciones, fundamentalmente de China. Todo lo que no colocan en EEUU por los aranceles, lo han ido desviando a otros mercador", aclara el experto. En este contexto parece difícil que una empresa de disfraces pueda competir con los gigantes asiáticos, pero es posible. Es el caso de la gallega Don Disfraz, cuyo propietario, Roberto Domínguez, explica las claves de su crecimiento. "Una vez que consolidamos tres países, el abrir más países no está siendo ningún problema", afirma.
Nosotros todo lo que ganábamos lo invertíamos"
CEO de Don Disfraz
El empresario recuerda los inicios del negocio familiar, que se quedó junto con uno de sus hermanos: "Cuando mi hermano y yo cogimos la empresa, no teníamos salarios ni nada y teníamos nuestros trabajos aparte. Todo lo que ganábamos lo invertíamos, y a día de hoy seguimos invirtiendo un montón, empezando por la automatización de procesos". Esta estrategia de reinversión constante ha sido fundamental para su expansión internacional. Pasaron de una pequeña tienda a una nave de 800 metros cuadrados y, de ahí, a una de 7.000, a medida que iban expandiendo su negocio por diferentes países europeos. Ahora venden en Francia, Alemania, Italia, Bélgica o Portugal. Invertir es la clave, como apunta también el experto, aunque las empresas no siempre pueden hacerlo o tienen los canales para conseguir financiación.
¿Qué significa el déficit comercial?
El déficit comercial se produce cuando España compra más productos al exterior de los que vende. En 2025, las importaciones alcanzaron los 444.146 millones de euros (un 4,6% más que el año anterior), mientras que las exportaciones apenas subieron un 0,7%, hasta los 387.092 millones. Esto significa que por cada 100 euros que España gastó en importar, solo recuperó 87 euros vendiendo al exterior. La diferencia se concentra principalmente en bienes industriales, maquinaria y componentes electrónicos, cuya importación supera con creces el crecimiento de las exportaciones españolas.
Sectores que marcan la balanza comercial
Entre los sectores exportadores más importantes se encuentran los bienes de equipo (19,4% del total), la alimentación, bebidas y tabaco (19,3%) y los productos químicos (17%). Por el contrario, las importaciones se concentran en bienes de equipo, componentes industriales y electrónicos, así como productos semimanufacturados, lo que incrementa el desequilibrio.
La dependencia de China y Estados Unidos es clave en este desequilibrio. España importa cada vez más bienes electrónicos y semimanufacturados del gigante asiático, mientras que las exportaciones de automóviles y maquinaria a Estados Unidos disminuyeron alrededor de un 8% en 2025, evidenciando la necesidad de diversificar mercados.
Mantener una balanza comercial negativa hace tambalear el crecimiento, que depende "del consumo interno (inversión y consumo de los hogares, fundamentalmente) y no de la expansión de sectores estratégicos. Si esta tendencia se mantiene, España corre el riesgo de seguir aumentando el déficit, reduciendo oportunidades para generar puestos de trabajo de calidad en la industria o en la tecnología avanzada", explica Raymond Torres.
Los expertos coinciden en que fortalecer sectores estratégicos, fomentar la producción interna y diversificar mercados internacionales será clave para convertir la economía activa en un desarrollo sostenible.
Este contenido ha sido creado por el equipo editorial con la asistencia de herramientas de IA.