En La Mañana de COPE

Entrena tu cerebro para perder el miedo

El miedo que nos bloquea se puede controlar. Descubre como... #COPETeAyudamos

Foto Morguefile

Redacción digital

Madrid - Publicado el - Actualizado

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Antes de nada hay que diferenciar entre dos clases de miedo; el que nos ayuda a ser sensatos y prudentes y el que nos lleva el bloqueo. Este último es el pánico. Cuando éste se apropia de nuestra vida hay cambios profundos en el riego del cerebro. Aquellas áreas cerebrales que nos permiten ver las cosas con perspectiva, ser mas creativos o buscar salidas eficaces, se bloquean”, ha explicado en La Mañana el doctor Mario Alonso Puig.

“El miedo y el pánico forman parte de la misma emoción pero con grado distinto de intensidad. El miedo sostenido en el tiempo, el vivir asustado,  se paga seriamente en el funcionamiento del cerebro y del cuerpo. Es una causa clarísima de enfermedad”, advierte el también cirujano general y del aparato digestivo y experto en motivación, creatividad, comunicación, trabajo en equipo y liderazgo.

El epicentro del miedo se encuentra en los núcleos amigdalinos, a la altura de las orejas. "De ahí parte la reacción fundamental de miedo que provoca cambios a nivel psicológico (percepción del susto) y fisiológico (aceleración del corazón, reducción del funcionamiento del tubo digestivo…). En 80 milésimas de segundo cambia por completo nuestra fisiológica”.

Pero existe una zona del cerebro, prefrontal izquierda (situada justo encima del ojo izquierdo) que se puede educar, entrenar y  que es capaz de mantener a raya esos núcleos amigdalinos “para que no se disparen con demasiada intensidad o para que lo hagan de una forma adecuada”, afirma.  Y la forma de hacerlo “está muy definida”, sólo hay que seguir unos sencillos pasos:

-

Dedica los diez primeros minutos del día a decidir lo prioritario  para no verte con un montón de cosas que te roban la paz.

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- La

entendida “como un espacio de calma, silencio,  con una sensación de vacío, de ausencia de pensamientos y donde encuentras una conexión muy profunda con tu cuerpo”.

- La

“Cuando puedes abrirte a otras personas desde la petición honesta de ayuda, se activa”.

- También se activa cuando

- Y no subestimar el

. “Se sabe que cuando una persona sonríe de verdad, la zona prefrontal izquierda se activa mucho mas”.

Eso sí, “todo pide un entrenamiento, voluntad y un compromiso, pero hay mucho que ganar”, concluye.