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La maldición de la Moncloa que acabó con los seis expresidentes del Gobierno

Así es la maldición de la Moncloa que acabó con...
 
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Hay quien dice que el Palacio de la Moncloa esconde una maldición que impide a los presidentes poner fin a sus mandatos de forma ordenada. Al final, un desenlace fatal acaba imponiéndose a los años de gestión, lastrando los aciertos y llamando la atención sobre los fallos. Como si una mano negra truncase el desenlace esperado, que si no feliz, al menos de reconocimiento a quien se ha desempeñado en la nada desdeñable tarea de dirigir un país.

RAJOY Y LA MOCIÓN DE CENSURA

La última víctima que se ha cobrado ha sido Mariano Rajoy, que hace una semana escasa no se imaginaba que un cadáver político como Pedro Sánchez volvería del averno para desbancarlo. No han importado las cifras de crecimiento económico, el saneamiento de una economía casi en bancarrota o la reducción de las colas del paro. Una sentencia por corrupción, que todavía es susceptible de recurso, ha sido impasible con él y los miembros de su Gobierno. Hasta el punto de unir a formaciones tan divergentes como la antigua Convergencia -que tuvo que cambiar de nombre por el de PDeCAT debido a la corrupción- o ERC, pasando por el PNV, Podemos o el propio PSOE, cuyas vergüenzas se enjuician ahora en Andalucía, para convertirlo en el primer presidente del Gobierno censurado en democracia.

ZAPATERO, TOCADO Y HUNDIDO POR LA CRISIS 

Pero Mariano Rajoy es solo la última víctima visible. Antes la maldición acabó con Rodríguez Zapatero. Cercado por una crisis económica descomunal que se empeñó en camuflar con eufemismos como “desaceleración, desaceleración más acelerada o desaceleración transitoria”, se vio obligado a convocar elecciones cuatro meses antes de lo previsto. Al final no pasó a la historia como él y sus afines esperaban, abanderado de las políticas y cambios sociales, sino como un nefasto gestor que estuvo a punto de hundir a todo un país en la ruina.

AZNAR Y LA GUERRA DE IRAK 

José María Aznar quiso burlar la maldición, pero esta se resistió. A pesar de que marcó su fecha de despedida y ordenó la sucesión en el partido, al final la guerra de Irak y los atentados terroristas del 11-M acabaron lastrando sus ocho años de mandato y las posibilidades de un Gobierno de Rajoy, pese a que en 2004 las encuestas le eran favorables. Ahora, además, se cuestiona a hombres fuertes de sus gabinetes, como Rodrigo Rato o Eduardo Zaplana, en el punto de mira por causas de corrupción.

GONZÁLEZ: DE LOS GAL A LA CORRUPCIÓN DEL PSOE

De nada le sirvió la chaqueta de pana a Felipe González, que al final tuvo que dejar la Moncloa por la puerta de atrás. Igual que Rodríguez Zapatero, su gestión económica es más que cuestionable. Pero lo que determinó su caída frente a Aznar tras catorce años de gestión presidencial fue la guerra sucia contra ETA de los GAL, que lo llevó a declarar como testigo ante el Tribunal Supremo dos años después de cesar en el cargo. Pero también los escándalos de corrupción, pues los socialistas fueron pioneros en eso de idear una red de empresas cuyo fin era la financiación ilegal del partido a través de una contabilidad opaca.

CALVO-SOTELO Y EL GOLPE DE ESTADO

Leopoldo Calvo-Sotelo fue víctima de la maldición de La Moncloa desde el primer momento. No en vano, el mismo día en que iba a ser investigo presidente del Gobierno, el general Tejero irrumpió en el Congreso de los Diputados con la intención de dar un golpe de Estado. Un hecho que marcó su devenir posterior y que terminó con la disolución de UCD, que tras la salida de Adolfo Suárez perdió más de 157 parlamentarios en las elecciones generales de 1982.

SUÁREZ Y LA PRIMERA MOCIÓN DE CENSURA DE LA DEMOCRACIA

Su antecesor, Adolfo Suárez, logró burlar la primera moción de censura de la democracia que contra él promovieron los socialistas. Sin embargo, el proceso de descomposición interna que estaba viviendo UCD lo llevaron a dimitir solo ocho meses después. En el recuerdo está la férrea oposición que ejerció el PSOE, contribuyendo a su desestabilización.

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