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Estrenos de cine del 13 de noviembre de 2015

Conocemos las películas de este fin de semana de la mano de Jerónimo José Martín.

SPECTRE *** (6,5)


FICHA TÉCNICA
Director: Sam Mendes. Intérpretes: Daniel Craig, Ralph Fiennes, Ben Whishaw, Naomie Harris, Léa Seydoux, Dave Bautista, Christoph Waltz, Monica Bellucci, Andrew Scott. Guion: John Logan, Neal Purvis y Robert Wade, basado en los personajes creados por Ian Fleming. Acción. 148 min. Jóvenes.

Creado en 1953 por el escocés Ian Fleming en su novela ‘Casino Royale’, James Bond, el Agente 007, cumple ya 24 aventuras fílmicas oficiales —debutó en 1962 con ‘Agente 007 contra el Dr. No’, de Terence Young— y otras dos no oficiales: la parodia ‘Casino Royale’ (1967), de John Huston y otros, y ‘Nunca digas nunca jamás’ (1983), de Irvin Kershner. Su nueva andadura en pantalla grande, ‘Spectre’, ha sido escrita y dirigida por los mismos responsables de la anterior, ‘Skyfall’, que muchos incluyen entre las mejores de la saga por su mayor tono dramático, asentado en una cierta influencia de los filmes de ‘Jason Bourne’ —iniciados por Doug Liman en 2002— y de las películas de superhéroes realizadas desde ‘El Caballero Oscuro’ (2008), de Christopher Nolan.


Un críptico mensaje sobre su propio pasado obliga a James Bond (Daniel Craig) a iniciar una misión secreta que le lleva de México D.F. a Roma, Austria y Tánger tras los pasos de una siniestra organización conocida como Spectre. Mientras tanto, en Londres, C (Andrew Scott), el nuevo director del Centro para la Seguridad Nacional, cuestiona las acciones de Bond y pone en duda la importancia del MI6, encabezado por M (Ralph Fiennes). De modo encubierto, Bond recluta a Moneypenny (Naomie Harris) y Q (Ben Whishaw) para que le ayuden a buscar a Madeleine Swann (Léa Seydoux), la hija de su antiguo archienemigo, el Sr. White (Jesper Christensen), que quizá tenga la clave para desentrañar el misterio de Spectre.


El cineasta inglés Sam Mendes (‘American Beauty’, ‘Camino a la perdición’, ‘Jarhead, el infierno espera’, ‘Revolutionary Road’, ‘Un lugar donde quedarse’) arranca ‘Spectre’ con una de las secuencias de acción más espectaculares de la saga, e intenta repetir luego la hondura dramática de ‘Skyfall’, también para disimular el fragmentado ritmo episódico del guion, la inverosimilitud de muchas situaciones y las propias limitaciones interpretativas de Daniel Craig, el James Bond más físico y menos sofisticado de la historia. Mendes cumple más o menos ese objetivo, consiguiendo así un notable nivel de entretenimiento, espectacularidad y diversión. Pero le falla claramente el central duelo de James Bond con el malvado Oberhauser (Christoph Waltz) —demasiado convencional y confuso, muy inferior al protagonizado por Javier Bardem en ‘Skyfall’—, aunque a través de él recupera algunos elementos clásicos de la saga, como la propia organización Spectre o el mítico Aston Martin de 007. J. J. M.








DHEEPAN *** (7)

FICHA TÉCNICA
Director: Jacques Audiard. Intérpretes: Jesuthasan Antonythasan, Kalieaswari Srinivasan, Claudine Vinasithamby, Vincent Rottiers, Marc Zinga. Guion: Jacques Audiard, Thomas Bidegain y Noé Debré. Drama social. 100 min. Jóvenes-adultos.


Tras luchar infructuosamente por la independencia tamil, al acabar la cruelísima guerra civil, Dheepan (Jesuthasan Antonythasan) decide abandonar Sri Lanka y pedir asilo político en Europa. Para que se lo otorguen, cambia de identidad y presenta a una mujer y a una niña a las que no conoce como si fueran su esposa Yalini (Kalieaswari Srinivasan) y su hija adolescente Illayaal (Claudine Vinasithamby). Una vez en París, la singular “familia” va de hogar de acogida en hogar de acogida, hasta que Dheepan consigue trabajo como conserje en un edificio de los violentos suburbios, cuyo control se disputan diversas bandas de narcotraficantes.


Premiada con la Palma de Oro en el Festival de Cannes 2015, esta nueva película del francés Jacques Audiard no tiene la rotunda potencia visual y dramática de otros filmes suyos, como ‘Un profeta’ (2009) o ‘De óxido y hueso’ (2012). Pero, como ellas, goza de una sólida puesta en escena, unas interpretaciones que chorrean autenticidad y unas reflexiones inquietantes y un tanto fatalistas sobre la fragilidad de la naturaleza humana, la importancia de la familia, la capacidad renovadora del amor y la progresiva animalización y pérdida de humanidad que genera el recurso a la violencia. J. J. M.







UNA PASTELERÍA EN TOKIO (An) **** (7,5)

FICHA TÉCNICA
Director: Naomi Kawase. Intérpretes: Kirin Kiki, Miyoko Asada, Etsuko Ichihara, Miki Mizuno, Masatoshi Nagase, Kyara Uchida. Guion: Naomi Kawase, basado en la novela de Durian Sukegawa. Drama. 113 min. Jóvenes.


En una pequeña caseta de Tokio, Sentaro (Masatoshi Nagase) sirve unos dulces típicos japoneses, los dorayakis, pastelitos rellenos con una salsa de frijoles rojos dulces llamada “an” o “anko”. Cuando una simpática anciana, Tokue (Kirin Kiki), se ofrece a ayudarle, él accede de mala gana hasta que comprueba que Tokue tiene un don especial para hacer “an”. Gracias a su receta secreta, el pequeño negocio comienza a prosperar, ante la mirada entusiasta de Wakana (Kyara Uchida), una joven y cariñosa clienta habitual, a la que también le encantaría trabajar en la pastelería.


Basado en la novela de Durian Sukegawa, este delicadísimo drama intimista de la japonesa Naomi Kawase (Nara, 1969) es menos redondo y sugestivo que ‘El bosque del luto’ (2007) o ‘Aguas tranquilas’ (2014), pero también es más asequible para el gran público y mucho más optimista. De nuevo, Kawase exprime la naturaleza que rodea a los personajes para subrayar sus heridas físicas y existenciales, sus dilemas morales, su trascendencia, con el sufrimiento y la soledad como común denominador de los tres. Los actores se dejan mimar por la parsimoniosa y detallista cámara de Kawase, cautivando al espectador con su entrañable humanidad, asentada en una bella aproximación a la caridad —“Lo importante es llenar de sentido la vida de los demás”, se dice— y en una certera mirada crítica al rastrero consumismo dominante.


Todo ello, con extrema sobriedad y sensibilidad, sin grandes alardes formales, pero con esa cálida capacidad hipnótica de los grandes cineastas de todas las épocas. Así que parece justo el Premio a la mejor dirección que el filme ganó en la reciente Seminci de Valladolid 2015. J. J. M.







ÉL ME LLAMÓ MALALA (He Named Me Malala) **** (7,5)

FICHA TÉCNICA
Director y guionista: Davis Guggenheim. Intervienen: Malala Yousafzai, Ziauddin Yousafzai, Toor Pekai Yousafzai, Khushal Yousafzai, Atal Yousafzai. Música: Thomas Newman. Documental. 87 min. Todos-jóvenes.


Documentales como ‘Una verdad incómoda’ —Oscar 2006 en su categoría—, ‘It Might Get Loud’ (2008), ‘Esperando a Superman’ (2010) y ‘U2: From the Sky Down’ (2011) han convertido al guionista y director estadounidense Davis Guggenheim en uno de los referentes del género. Ahora reafirma sus cualidades en ‘Él me llamó Malala’, vigoroso retrato íntimo de Malala Yousafzai, una humilde chica pakistaní que en diciembre de 2014, cuando tenía 17 años, recibió el Premio Nobel de la Paz, convirtiéndose así en la persona más joven galardonada con ese premio en cualquier categoría.


El 9 de octubre de 2012, en Mingora (Pakistán), Malala resultó gravemente herida cuando talibanes del grupo terrorista TTP abrieron fuego contra ella y sobre el autobús escolar de sus amigas del Valle de Swat, en la frontera con Afganistán. La entonces adolescente de 15 años, que había sido identificada como objetivo por manifestarse públicamente a favor de la educación de las mujeres, recibió un disparo en la cara, lo que provocó la indignación de los medios internacionales. Desde entonces, Malala trabaja como activista y defensora de los derechos de los niños y mujeres en todo el mundo.


Davis Guggenheim nunca disimula el tono hagiográfico de su semblanza de Malala, aunque cita con honestidad las críticas que ha recibido, relacionadas con su extrema juventud, la posible manipulación por su padre —que también es activista político— y su defensa de un islamismo moderado, pero exigente, a contracorriente del hedonismo y el exhibicionismo occidentales. En cualquier caso, al espectador se le ofrece valioso material gráfico de archivo y jugosas entrevistas con Malala, su familia, sus amigos y enemigos, con el fin de que saque sus propias conclusiones. El toque artístico de la puesta en escena lo aportan las preciosas animaciones minimalistas de Jason Carpenter, en torno a una legendaria heroína pakistaní que lideró a su pueblo frente a los invasores. Y los detalles más humanos, divertidos y emotivos corren a cargo de los hermanos de Malala —que la critican con veracidad y buen humor— y de la propia chica, que insiste en la absoluta libertad de sus actuaciones, que practica su religión con una alegría contagiosa, y que dice no haber odiado nunca a sus agresores. J. J. M.






LA PROMESA (Une promesse / A promise) ** (5,5)

FICHA TÉCNICA
Director: Patrice Leconte. Intérpretes: Rebecca Hall, Alan Rickman, Richard Madden, Maggie Steed, Shannon Tarbet, Toby Murray, Jean-Louis Sbille. Guion: Patrice Leconte y Jérôme Tonnerre, basado en la novela de Stefan Zweig. Drama. 95 min. Jóvenes-adultos.


Alemania, año 1912, poco antes de la Primera Guerra Mundial. Friedrich Zeitz (Richard Madden) es un joven licenciado de origen humilde, que se convierte en secretario y persona de confianza de Karl Hoffmeister (Alan Rickman), un rico empresario del acero. A medida que su relación laboral se estrecha, el joven deberá acudir frecuentemente al domicilio del empresario, cuya esposa, Lotte Hoffmeister (Rebecca Hall) es una mujer bella y reservada, mucho más joven que su marido. Entre ellos surgirá una relación pasional tan secreta como platónica, puesto que el joven no se atreve a revelar sus sentimientos, temeroso de comprometer su trabajo.


Después de probar la animación para adultos en ‘Le magasin des suicides’ (2012), el veterano cineasta francés Patrice Leconte (‘La viuda de Saint-Pierre’, ‘No molestar’) retorna al cine de imagen real con esta lánguida adaptación de la novela del escritor vienés Stefan Zweig, mucho más plana y convencional de lo esperado. Los actores cumplen, al igual que cada uno de los responsables de la fotografía, la ambientación, el vestuario la música… Pero al guion le falta profundidad dramática y moral, y le sobra palabrería insustancial y distante. De modo que no acaba de funcionar la química entre los tres protagonistas y el espectador se queda muy lejos de sus conflictos, casi sin emoción real. J. J. M.







ISLA BONITA ** (5)


FICHA TÉCNICA
Director: Fernando Colomo. Intérpretes: Olivia Delcán, Fernando Colomo, Nuria Román, Miguel Ángel Furones, Lilian Caro, Tim Betterman, Lluís Marqués. Guion: Fernando Colomo, Olivia Delcán y Miguel Ángel Furones. Comedia. 101 min. Adultos.

Fer (Fernando Colomo), un veterano y enamoradizo realizador publicitario en horas bajas, es invitado por su amigo Miguel Ángel (Miguel Ángel Furones) a su retiro dorado en la isla de Menorca. El problema es que la joven esposa de éste (Lilian Caro) también ha invitado a su madre y sobrinos. Miguel Ángel no tiene más remedio que colocar a su amigo en casa de Nuria (Nuria Román), una atractiva escultora antisistema, que vive en permanente conflicto con Olivia (Olivia Delcán), su desinhibida hija adolescente.


El casi septuagenario cineasta madrileño Fernando Colomo (‘Tigres de papel’, ‘Los años bárbaros’, ‘La banda Picasso’) intenta imitar al Woody Allen más frívolo —el de ‘Si la cosa funciona’— y al Eric Rohmer más bucólico y ligero —el de ‘El árbol, el alcalde y la mediateca’— en esta comedieta hedonista de perplejidades entrecruzadas, a menudo fresca y divertida, pero que desdramatiza situaciones verdaderamente trágicas al grito de “¡Todo vale!” y “¡Viva la libertad!”. Este enfoque libertario agota enseguida, pues resta humanidad a los personajes, y los acaba convirtiendo en una especie de marionetas sin voluntad propia, dominadas por sus instintos —sobre todo sexuales—, que se desnudan por dentro y por fuera sin saber muy bien por qué, y a las que les da lo mismo dos que tres, quince que dieciocho, mientras sirvan para disimular de algún modo su penosa soledad y su patética falta de horizontes. J. J. M.







NOVATOS ** (5)

FICHA TÉCNICA
Director y guionista: Pablo Aragüés. Intérpretes: Nicolás Coronado, Lucía Ramos, Javier Butler, Alejandra Onieva, Jorge Usón, Marta Larralde, Emma Suárez. Drama. 99 min. Jóvenes-adultos.

Álex (Javier Butler), de 18 años, deja Zaragoza y marcha ilusionado a Madrid para estudiar Periodismo en el Universidad Complutense. Pero, al llegar al colegio mayor donde residirá, sufre las novatadas, una serie de humillaciones y juegos vejatorios que “los veteranos” ejercen sobre “los novatos” con total impunidad. Esta práctica se extiende a muchos colegios mayores, como el de Carla (Lucía Ramos), que muy pronto comienza a salir con Álex. Ambos se enfrentarán a sus respectivos veteranos, Estévez (Nicolás Coronado) y Gladys (Alejandra Onieva), mayores que ellos, arrogantes y acostumbrados a tener todo lo que desean y a que se haga lo que dicen.


En este su tercer largometraje, el zaragozano Pablo Aragüés (‘Road to Wacken’, ‘Vigilo el camino’) recrea en clave dramática las experiencias traumáticas que vivió durante sus estudios universitarios. A su rotunda y legítima denuncia de las novatadas universitarias le faltan matices —no todos los colegios mayores son iguales, ni mucho menos— y le sobran discutibles explicaciones sociológicas en torno a la lucha de clases, sin demasiado fundamento real. Tanta reiteración cansa y resta valor a la trama romántica, convencional pero interesante. Y tampoco ayudan una realización plana, televisiva y sin personalidad, así como unas interpretaciones muy irregulares, que van de la fresca veracidad de Javier Butler y Lucía Ramos al tópico y distanciador histrionismo de Nicolás Coronado. J. J. M.





MOMENTUM ** (5,5)

FICHA TÉCNICA
Director: Stephen S. Campanelli. Intérpretes: Olga Kurylenko, James Purefoy, Morgan Freeman, Karl Thaning, Jenna Saras, Marian Frizelle, Brendan Murray, Lee Raviv, Daniel Fox. Guion: Adam Marcus y Debra Sullivan. Acción. 95 min. Jóvenes-adultos.

Una misteriosa ladrona llamada Alex (Olga Kurylenko) es reclamada por un antiguo camarada para realizar un último robo, supuestamente de diamantes, pero en el que pillan algo más. El brutal asesinato con que finaliza el atraco desemboca en una brutal persecución a Alex por parte de un despiadado asesino, al que sus sicarios llaman Sr. Washington (James Purefoy), y que está al servicio de oscuros intereses.


El prestigioso operador de cámara Stephen S. Campanelli —colaborador habitual de Clint Eastwood— debuta como director con este thriller modesto, convencional y algo confuso, en el que intenta convertir en estrella de acción a Olga Kurylenko. La bella modelo y actriz franco-ucraniana cumple con creces en su física y violentísima interpretación; James Purefoy se lo pasa pipa dando vida a un supervillano de opereta; y Morgan Freeman sube un poco el nivel en sus contadísimas apariciones. Así que, aunque el conjunto nunca abandona su condición de sórdido filme de serie B, resulta suficientemente entretenido. J. J. M.






SINISTER 2 ** (5)

FICHA TÉCNICA
Director: Ciaran Foy. Intérpretes: Shannyn Sossamon, James Ransone, Robert Daniel Sloan, Dartanian Sloan, Lea Coco, Tate Ellington, John Beasley, Lucas Jade Zumann, Jaden Klein, Laila Haley, Caden M. Fritz, Olivia Rainey. Guion: Scott Derrickson y C. Robert Cargill. Terror. 97 min. Jóvenes-adultos.

Los gemelos de 9 años, Dylan (Robert Daniel Sloan) y Zach (Dartanian Sloan) Collins, se han mudado junto a su madre Courtney a una casa rural en Illinois. El hogar y la propiedad están lo suficientemente aisladas como para esconderse del peligroso marido de Courtney, Clint (Lea Coco). Lo que desconocen es que la propia casa está marcada por la muerte. El antiguo oficial de policía, So & So (James Ransone), ahora detective privado, está convencido de que ése es el próximo lugar de manifestación sobrenatural del Bughuul. De hecho, los niños fantasmas ya llevan tiempo inquietando al pequeño Dylan con sus perturbadoras películas caseras, cada cual más siniestra que la anterior.


En esta continuación de la popular película de terror de 2012, el estadounidense Scott Derrickson (‘Hellraiser: Inferno’, ‘El exorcismo de Emily Rose’) se mantiene sólo como guionista y cede la batuta de director al poco conocido cineasta irlandés Ciaran Foy (‘Citadel’), cuya menos esmerada puesta en escena arranca bien, pero al poco se limita a hilvanar sustos, sordideces y sanguinolencias. Tampoco su dirección de actores es para tirar cohetes, entre otras cosas porque ninguno de ellos tiene el carisma ni los recursos de Ethan Hawke, el protagonista de la primera entrega. En fin, quizás guste a los incondicionales del terror fantástico, pero ‘Sinister 2’ no aporta nada al género y dejará indiferentes a muchos espectadores. J. J. M.




DRAGON BALL Z: LA RESURRECCIÓN DE F (Dragon Ball Z: Fukkatsu no F aka) ** (4,5)

FICHA TÉCNICA
Director: Tadayoshi Yamamuro. Guion: Akira Toriyama. Música: Norihito Sumitomo. Fotografía: Yousuke Motoki. Fantasía. 93 min. Jóvenes.


Después de que Bills, el dios de la destrucción, decidiera no destruir la Tierra, se vive una gran época de paz. Hasta que Sorbet y Tagoma, antiguos miembros de élite de la armada de Freezer, llegan a la Tierra con el objetivo de revivir a su líder por medio de las Bolas de Dragón. Su deseo es concedido y ahora Freezer planea su venganza contra los Saiyajin.


Toei Animation ha vuelto a triunfar rotundamente en Japón con este decimoctavo largometraje sobre los populares personajes creados en 1984 por el dibujante japonés Akira Toriyama, y que también han protagonizado 42 mangas, dos largas series televisivas de anime —‘Dragon Ball’ y ‘Dragon Ball Z’— y tres especiales televisivos. Dirigida esta vez por el debutante Tadayoshi Yamamuro —que había trabajado como animador en las anteriores entregas—, ‘Dragon Ball Z: La Resurrección de F’ ofrece más de lo mismo: varias peleas espectaculares, más o menos bien resueltas por la limitada animación habitual en la saga, oxigenadas con singulares golpes de humor absurdo e hilvanadas por un guion del propio Toriyama tan episódico, acumulativo y críptico como los anteriores. Sólo gustará a los incondicionales de los mangas y de este tipo de anime. J. J. M..





LOST SOUL: El viaje maldito de Richard Stanley a la isla del Dr. Moreau (Lost Soul: The Doomed Journey of Richard Stanley’s Island of Dr. Moreau ) *** (6,5)

FICHA TÉCNICA
Director y guionista: David Gregory. Intervienen: Richard Stanley, Kier-La Janisse, Michael Gingold, Graham Humphreys, Edward R. Pressman, Robert Shaye, Tim Sullivan, Tim Zinnemann, Fairuza Balk, Bruce Fuller, Marco Hofschneider, Rob Morrow, Graham ‘Grace’ Walker, Fiona Mahl, Neil Young. Documental. 97 min. Jóvenes.


A principios de los años 90 del siglo pasado, el joven sudafricano Richard Stanley alcanzó cierta fama de cineasta rompedor y visionario gracias a películas como ‘Hardware, programado para matar’ (1990), ‘El demonio del desierto’ (1992) o ‘Brave’ (1994). Eso llevó a New Line Film Productions a financiarle una adaptación de la famosa novela de H.G. Wells ‘La isla del Dr. Moreau’, en la que Stanley sería guionista y director. El proyecto fue creciendo según se sumaban estrellas como Marlon Brando o Val Kilmer, con egos inmensos y temperamentos intratables, que hicieron la vida imposible a Stanley en el inicio del rodaje. Hasta el punto de que la productora acabó apartando a Stanley de su propio proyecto, y lo terminó como pudo con el tiránico John Frankenheimer (‘El hombre de Alcatraz’, ‘El mensajero del miedo’, ‘Grand Prix’, ‘Orgullo de estirpe’, ‘French Connection II’) como único director acreditado y con un guion ultrabizarro, modificadísimo por Brando y alejado del original.


Todas esas peripecias —divertidas y lamentables a la vez— son rememoradas con ritmo y vigor por el prolífico documentalista estadounidense David Gregory (‘What’s in the Basket?’), que entrelaza declaraciones del propio Stanley y de sus productores, actores y técnicos, con fragmentos del making-of de la película y de vídeos caseros rodados por unos y otros. El resultado gustará sobre todo a los cinéfilos, pero también permite al gran público contemplar de cerca las complejas entretelas del cine, especialmente cuando entran en conflicto la búsqueda de la belleza artística con los intereses económicos de la industria y los egos desatados de las estrellas. Esta batalla convirtió lo que podría haber sido un clásico de la ciencia-ficción en una de las peores películas de la historia del cine. J. J. M..