Entre tablas y pesas del gimnasio - ¡Anímate!

Entre tablas y pesas del gimnasio

¿Cuándo se convirtió el gimnasio en un centro de actividades deportivas?

El caso es que con el paso del tiempo hemos visto evolucionar el gimnasio que había cerca de casa hasta convertirse en un centro en el que se hace casi de todo. Aquella imagen de un pequeño local -o no tan pequeño- en el que mandaban las pesas y las barras ha dejado paso a unas modernas instalaciones en las que esos efectos siguen siendo protagonistas aunque les han salido grandes competidores. Entre máquinas y accesorios las clases colectivas se imponen como triunfadoras entre todo tipo de público. Alberto García es el gerente de la Federación Nacional de Empresarios de Instalaciones Deportivas (FNEID) y él me destaca e incide en que los entrenamientos funcionales están de moda y es tan amplia la oferta que pueden satisfacer las demandas y necesidades de, prácticamente, todo el mundo.

Hemos cambiado la apreciación sobre lo que queremos de nuestro cuerpo y de nosotros mismos. El culto al cuerpo va dejando paso a lo que conocemos y llamamos wellness, un término que no encontramos en el Diccionario de la Real Academia, pero que según la Fundéu podemos traducir como bienestar. Una sensación que trasladamos a nuestra vida diaria, a nuestras rutinas o al menos lo intentamos. Es la manera de romper con lo que nos estresa para dedicarnos unos minutos a sentirnos mejor.

Los centros deportivos han conseguido incorporar a la actividad saludable a familias enteras. Son muchos los que ofrecen bonos familiares que arrastran a los padres y a los niños a la práctica deportiva. Cada uno, en su nivel. Pero también es cada vez más común ver en ellos a personas de cierta edad que alternan esos paseos al aire libre con una actividad controlada indoor.

En última instancia lo que se persigue es aumentar nuestra calidad de vida y en el gimnasio siempre vamos a encontrar lo que mejor se adapta a nuestras necesidades. Para ello, me comenta Alberto, los monitores deben estar perfectamente preparados y se les exige una empatía absoluta con el cliente. Al fin y a la cabo, el objetivo del centro es fidelizar a su clientela. Tienen que saber motivar a quien va por primera vez, al que lo intenta pero se cansa, al que puede dar más de lo que parece…

Ya sea por consejo médico o porque somos conscientes de que la salud es lo primero, el gimnasio se convierte en una rutina que incorporamos a nuestra forma de vida y que nos cuesta dejar. La echamos de menos cuando no la tenemos e intentamos sacarle el máximo rendimiento cuando nos gusta todo lo que ofrece.

Está claro que el sector que aglutina a las instalaciones deportivas ha tenido que afrontar las consecuencias de la grave crisis económica que ha afectado a otros sectores económicos. Y, por supuesto, a las familias. Ha sobrevivido a la subida del IVA y ahora lucha por incorporar a gente inactiva.

Y no es fácil. Porque a pesar de que el sedentarismo está considerado por los especialistas como una de las conductas con más riesgo para nuestra salud,estudios recientes revelan que casi el 60% de los españoles entre 18 y 65 años admiten que no hacen casi ninguna actividad física. Y dentro de ese porcentaje, unos siete millones reconocen que no practican ningún deporte, ni se mueven salvo lo estrictamente necesario. Y eso no incluye siquiera el reconfortante paseo que tanto recomiendan los médicos.

Espero que este no sea tu caso, pero si lo es, ¡Anímate! y busca la oferta que más se adapte a tus necesidades y posibilidades.

 

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