¿Qué hizo el Papa Juan Pablo II con una de las balas recuperadas del atentado?

¿Cómo afectó a Karol Wojtyła el intento de atentado? 

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José Melero Campos
@ImparablesCope

Redactor y presentador del programa "Imparables Cope".

Tiempo de lectura: 1'Actualizado 02:50

Han pasado casi cuarenta años. La plaza de San Pedro asistía a una nueva Audiencia del Papa Juan Pablo II aquel mayo de 1981. Nadie podía imaginar que en aquella fiesta llena de esperanza para tantos peregrinos y fieles católicos asistirían a una de las imágenes más duras de la Iglesia Católica. El atentado contra el Sumo Pontífice, después de que el terrorista turco Mehmet Ali Agca le disparara a sangre fría hasta en cuatro ocasiones. El mundo cristiano contenía la respiración durante varias horas.

Este sábado, 18 de enero, se cumplen diez años desde que saliese de prisión. Pese a que Juan Pablo II le visitó en prisión para perdonarle, el corresponsal en el Vaticano de Atresmedia y colaborador de 'Iglesia Noticia' de COPE, Antonio Pelayo, considera que nunca se arrepintió de lo que hizo.

Más allá de las incógnitas e interrogantes que esconde aquel atentado, ¿cómo le afectó a Karol Wojtyła? Pelayo recuerda que físicamente le dejaron secuelas, lo que le obligó a suspender los viajes previstos en los meses posteriores: “Su primer viaje fue a España en octubre de 1982, un año y medio después. A nivel psicológico no le afectó mucho, porque cuando se recuperó continuó con su actividad huracanada. Era un Papa muy viajero”.

Lo cierto es que el Sumo Pontífice siempre pensó que había logrado sobrevivir gracias a la obra de un milagro: “A veces decía que hubo una mano que disparó contra él, pero a la vez hubo una segunda mano, la de la Virgen de Fátima, que neutralizó la bala. Si llega a tener dos o tres milímetros más le hubiera dejado fulminado. El Papa lo atribuye a la intervención de la Virgen de Fátima. De hecho, una de las balas recuperadas las mandó a Fátima para incrustarla en su corona”, recuerda el periodista.

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