Noruega y Francia pelearán por el oro

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EHF

Las nórdicas tratarán de ceñirse su cuarta corona universal, una meta de la que, tras lo visto este viernes en Hamburgo, no están dispuestas a que nada, ni nadie las aparte.

Si en los cuartos de final las nórdicas, que vencieron al equipo español (23-31) en los octavos, no tuvieron piedad de Rusia, las vigentes campeonas olímpicas, a las que le endosaron un contundente 34-17 en las semifinales, se ensañaron igualmente con las holandesas.

De hecho, Noruega apenas tardó doce minutos en dejar sentenciado su pase a la final, tras endosar a las neerlandesas un contundente parcial de 1-8. Un panorama radicalmente opuesto al vivido hace un apenas un año, cuando Holanda dispuso de un último balón para forzar la prórroga en la final del Europeo de Suecia, en la que acabaron imponiéndose las nórdicas por 29-30.

Pero este jueves las holandesas, actuales subcampeonas del mundo, se estrellaron una y otra vez con el muro infranqueable en el que se convirtió la portera Katrine Lunde.

La guardameta nórdica, que ya estuvo imponente en los cuartos de final ante Rusia, en los que firmó un 55 por ciento de paradas, mejoró este viernes sus impresionantes cifras, tras superar por momentos el 60 por ciento de intervenciones.

Una auténtica muralla que sirvió de punto de partida para el voraz y veloz juego de contragolpe de las noruegas, que a la carrera no dieron ninguna opción de remontada al equipo holandés.

Lo confirman los diez goles de ventaja (20-30) de los que llegó a gozar Noruega, liderada una vez más en ataque por la lateral Nora Mork, autora de ocho tantos, que finalmente se quedaron en nueve como señaló el 23-32 final.

Mucho más igualada estuvo la segunda semifinal, en la que Francia se impuso por 22-24 a Suecia gracias a la irrupción en los minutos finales de la central Allison Pineau, que firmó tres de los cinco últimos goles del conjunto galo.

Pineau, cuyo concurso en el Mundial estuvo en duda hasta el último momento a causa de la lesión de tobillo que le obligó a pasar por el quirófano el pasado mes de julio, recuperó en el tramo final su mejor versión, aquella que le llevó a ser nombrada en 2009 como la mejor jugadora del mundo.

Tres goles y una recuperación, tras forzar una falta en ataque de Hanna Blomstrand, de Allison Pineau en los últimos nueve minutos permitieron a Francia, que había desperdiciado una renta de hasta cuatro tantos (15-19), entrar en los últimos sesenta segundos con ventaja (22-23) en el marcador.

Un tiempo en el que las galas hicieron valer su mayor experiencia para sellar definitivamente con un gol (22-24) de la extremo Blandine Dancette su pase a la final, en la que le aguarda, como e ocurrió hace seis años en el Mundial de Brasil, la todopoderosa Noruega.