Las anécdotas desconocidas de Juan Pablo II: confundir 'torero' con 'Toledo' o su experiencia con Niña Pastori

A lo largo de casi tres décadas de Pontificado, San Juan Pablo II coleccionó cientos de curiosidades a través de sus numerosos viajes por el mundo: te contamos las más divertidas

Tiempo de lectura: 2’

La figura del Papa San Juan Pablo II siempre está vigente por la importancia de su Pontificado y el poso que dejó en casi tres décadas de Pontificado. Una de las periodistas de España que mejor le conoció fue quien fuera durante muchos años corresponsal de COPE en el Vaticano, la ya fallecida Paloma Gómez Borrero.

Durante años relataba a la audiencia los discursos, las homilías o los viajes del Santo Padre. Y claro, como ocurre en estos casos, las anécdotas que Gómez Borrero atesoró junto a Juan Pablo II se cuentan por cientos.

Probablemente, la célebre periodista, que murió en marzo de 2017, no reveló todas las vivencias con el Papa polaco.Pero sí reveló muchas de ellas, algunas francamente divertidas y que recordamos en Aleluya. Unas anécdotas que la correspondal reunió en su libro 'Juan Pablo II. Recuerdos de la vida de un santo', publicado en el año 2014 con motivo de la canonización de quien fuera el Pontífice entre los años 1978 y 2005.

ctv-6lg-paloma

El día que Juan Pablo II confundió 'torero' con 'Toledo'

Entre los mejores chascarrillos de Karol Wojtyła que recordaba la periodista en una de las JMJ a las que asistió. El motivo era las dificultades que tenía a la hora de comprender el castellano. Por ello, cuando un grupo de jóvenes españoles le gritaban “¡Torero, torero!”, él entendía “¡Toledo, Toledo!” Extrañado por la situación, Juan Pablo II no dudó en preguntar a los periodistas que le acompañaban por qué había venido tanta gente de Toledo a verle. Un comentario que provocó la risa de los presentes.

También hay una segunda anécdota aún más surrealista, y que sin duda ponía de manifiesto el fino sentido del humor que caracterizaba al Papa polaco. Fue durante la JMJ celebrada en Santiago de Compostela. En el Monte del Gozo, unos jóvenes se acercaron a él para exponerle sus problemas económicos. Lo hicieron cantando una canción cuyo estribillo era “¡Queremos pasta!”.

Una vez más, el Santo Padre quedó un tanto extrañado por la demanda de aquellos chicos y, al concluir el acto, volvió a preguntar: "¿Por qué nadie les da a estos chicos unos buenos spaguetti?"

El Papa polaco, talismán para artistas como Celine Dion o Niña Pastori

Desde luego, estar cerca del Papa Juan Pablo II era sinónimo de tener suerte en la vida. Que se lo digan a Celine Dion o a Niña Pastori, que cuando aún eran desconocidos para el público, actuaron ante el Pontífice, quedando de alguna manera bendecidas sus carreras artísticas. Celine Dion tuvo la oportunidad de actuar en Montreal con tan solo 17 años ante él. El Papa se quedó prendado ante la voz de aquella niña.

ctv-hmj-pastori

Años más tarde ocurrió algo similar con Niña Pastori en 2003, cuando la gaditana interpretó el Ave María en la última visita que Karol Wojtyła hizo a España, más concretamente a Madrid.

Karol Wojtyła, un apasionado de la gastronomía española

Paloma Gómez Borrero también destacaba en el libro que Juan Pablo II disfrutaba de la gastronomía. Los productos españoles le apasionaban. Por ejemplo los potajes. Pero sin duda uno de los alimentos que más le gustaban eran los ajos de Las Pedroñeras.

ctv-wby-ajos

Era tal el gusto, que la propia periodista de COPE pidió expresamente que trajeran de La Mancha aquellos ajos. Según contaba la corresponsal en el Vaticano en aquellos años, el Papa decía que comía ajos “de la tierra de Don Quijote”.

Religión