La natalidad en España cayó a mínimos históricos en diciembre: ¿Qué opina la Iglesia del invierno demográfico?

En el último mes del año se registraron 23.226 alumbramientos, la cifra más baja desde que comenzó la serie del Instituto Nacional de Estadística en 1941

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Los nacimientos en España siguen a la baja y en diciembre cayeron a su mínimo histórico desde que comenzó la serie del Instituto Nacional de Estadística en el año 1941, con tan solo 23.226 alumbramientos, lo que supone más de un 20% menos que en el mismo mes del año anterior.

En enero de 2021 el número de nacimientos repuntó ligeramente hasta los 24.061, aunque esta cifra fue también un 20% inferior respecto a enero de 2019. Atendiendo a los primeros cuatro meses de 2021, nacieron un total de 105.141 bebés en España, un 6% menos que en el mismo periodo de 2020, cuando hubo 111.941 alumbramientos, y un 20,4% menos que hace cinco años.

Por más que estas cifras pasen desapercibidas en la sociedad y nos hayamos resignado a vivir en un largo invierno demográfico, no quiere decir que los efectos puedan llegar a ser devastadores a corto-medio plazo.

El invierno demográfico, presente en la España que dibuja Pedro Sánchez para 2050

En los últimos años, la Iglesia no ha cejado en su empeño de concienciar a la sociedad sobre los efectos perjudiciales que puede tener para la sociedad este déficit de nacimientos. Sin ir más lejos, el Secretario General de la Conferencia Episcopal Española, Mons. Luis Argüello, manifestaba su decepción con Pedro Sánchez, ya que durante la presentación de su proyecto para la España de 2050 no se contemplaban medidas que fomentaran la natalidad.



Todo lo contrario, pues Sánchez parecía asumir que el invierno demográfico seguiría con nosotros en las próximas décadas. Solo así se explica su pronóstico de que se prevean 800.000 estudiantes menos de entre 3 y 15 años como consecuencia de este estancamiento en la natalidad, lo que implicaría el cierre de unas 33.000 aulas.

Pero el Gobierno no solo no lo ve como un problema, sino como una oportunidad, ya que apuntaba Pedro Sánchez que esto permitirá a nuestro país duplicar el presupuesto por alumno hasta equipararlo con el que ya tiene Dinamarca sin incurrir en un incremento significativo del gasto público. Así las cosas, esperan poder duplicar el gasto por alumno en infantil, Primaria y ESO y pasar de los 4.880 euros actuales a unos 9.640 en 30 años.

“España2050 asume el envejecimiento, pero no promueve la natalidad; insiste en las bondades de nuestro país, pero están ausentes nación y patria; elogia el optimismo y olvida la esperanza. Aun así, merece la pena dialogar a largo plazo, pues los sueños se construyen juntos”, comentaba el obispo auxiliar de Valladolid en su cuenta de Twitter.

El Papa Francisco advierte que sin familias no hay futuro

Por su parte el Papa Francisco, en la primera edición del foro ‘Estados Generales de la Natalidad’ organizado por asociaciones familiares el pasado 14 de mayo, advertía a la población mundial que “los hijos son la esperanza que hace renacer un pueblo”, y alertaba que “si las familias no están al centro del presente, no habrá futuro”.

El objetivo era abordar el futuro demográfico de Italia y del mundo en un contexto de invierno demográfico que afecta a Occidente, y que se ha acentuado en periodo de pandemia. El Papa criticaba la situación en la que se encuentran tantas mujeres en el trabajo, temerosas de que un embarazo pueda suponer un despido, hasta el punto de llegar a ocultar su barriga.





Por un lado, el "desconcierto por la incertidumbre laboral", por otro, los "temores dados por los costes cada vez menos sostenibles de la crianza de los hijos" y la "tristeza" por las mujeres "que en el trabajo se ven desanimadas a tener hijos o tienen que esconder la barriga". Todas ellas son "arenas movedizas que pueden hundir a una sociedad" y contribuyen a hacer aún más "frío y oscuro" ese invierno demográfico que ya es constante en Italia, afirma el sucesor de Pedro.

Nacen pocos niños por lo que, en sus palabras, el Pontífice ha instado a la sociedad “a recuperar la valentía de escoger la vida. Sin natalidad no hay futuro”, remarcaba el Papa.

La escasa natalidad, un mal de Occidente

El invierno demográfico es uno de los males que padecen países como Italia, España, Portugal o Francia. En el caso de nuestro país, la tasa de natalidad ha descendido desde la década de los sesenta. Al cierre de 2019, España contaba con unas 700.000 familias numerosas (tres hijos o más).

Como decimos, la covid-19 no ha contribuido a paliar los datos. Tanto es así que durante los primeros nueve meses de pandemia la natalidad siguió cayendo. En el mes diciembre dieron a luz un 20% de bebés menos que en el mismo mes del 2019 con 23.226 niños, lo que supone un récord a la baja desde 1941, en plena posguerra.

La falta de conciliación, la precariedad laboral, el déficit de ayudas públicas a la familia o la coyuntura económica podrían explicar estas cifras tan bajas. Una situación que se da en los países de nuestro entorno.

Una encuesta realizada por el grupo de investigación italiano Osservatorio Giovani en los cinco países más grandes de Europa occidental (Alemania, Francia, Italia, España y el Reino Unido) revelan que más de dos tercios de los encuestados que inicialmente planeaban tener un hijo en 2020 decidió posponer o abandonar planes para concebir durante el próximo año.

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