Sigue en directo la Oración de Vísperas desde el Monasterio de Santa María de Carbajal, en León

"La vida contemplativa, cerca de Dios y del dolor del mundo" es el lema de la Jornada Pro Orantibus, que la Iglesia celebra este domingo, en la solemnidad de la Santísima Trinidad

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Ya puedes seguir en directo en TRECEla Oración de Vísperas desdeel Monasterio de Santa María de Carbajal, en León, que desde hace siglos acoge a peregrinos.

“La vida contemplativa, cerca de Dios y del dolor del mundo” es el lema de este año de la Jornada Pro Orantibus, que la Iglesia celebra este domingo, 30 de mayo, en la solemnidad de la Santísima Trinidad. Un mensaje que los obispos de la Comisión Episcopal para la Vida Consagrada, organizadores de esta jornada, han querido trasladar al mundo y destacar su importancia más que nunca en un año en el que “estamos sufriendo una situación que ha trastocado nuestras vidas”.

Una jornada para dar gracias a Dios por la vocación consagrada contemplativa y orar por los hermanos y hermanas que viven, oran y misionan en los monasterios de toda la geografía española donde mantienen vivo el ideal religioso de la vida contemplativa.

Con motivo de esta Jornada, TRECE va a emitir en directo, el domingo, 30 de mayo, desde las 12.00h, la Santa Misa que presidirá Mons. Luis Ángel de las Heras, desde el Monasterio de Santa María de Carbajal, en León.




La Jornada Orantibus de este 2021 es especial, en el marco de una pandemia que ha trastocado nuestras vidas, sembrando nuestra vida cotidiana de muerte, enfermedad, pobreza y miedo. Tal y como recoge la Conferencia Episcopal Española, los efectos de la covid-19 ha atravesado también “los muros de monasterios y conventos donde hombres y mujeres del Espíritu elevan al Señor de la Vida su himno y su plegaria. La vida contemplativa sufre cuando el mundo sufre porque su apartarse del mundo para buscar a Dios es una de las formas más bellas de acercarse a él a través de Él”.

Tal y como precisa el organismo episcopal, “rehúyen del activismo frenético de nuestras sociedades y eligen una vía de intimidad orante y fraterna que, lejos de ensimismarlos, esterilizarlos o alejarlos del dolor del mundo, los convierte en faro para los mares agitados y semilla para los campos agrietados”.



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