Mario, cubano residente en España: “Vine destrozado, la situación es caótica. La falta de electricidad hace que hayamos perdido la alegría de vivir"
Mario, de 53 años, llegó a España hace dos años en busca de un mejor porvenir. Gracias a los cursos de formación de Cáritas, hoy es jefe de cocina en un restaurante de A Coruña, pero no disimula su dolor por la tensión que se vive en Cuba

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Cuba vive una situación complicada. La falta de suministro energético, alimentos o electricidad hacen que la isla esté en riesgo de sufrir un colapso humanitario. El ministro de Exteriores, José Manuel Albares, ha acordado con su homólogo cubano que España preste ayuda humanitaria al país caribeño, al igual que otros países.
Los obispos cubanos han mostrado su preocupación y llaman al diálogo con EEUU. Y es que los problemas en Cuba se acrecentaron tras el ataque militar de la administración Trump a Venezuela, principal proveedor de petróleo de Cuba desde hace décadas.
El presidente norteamericano incluso ha amenazado con imponer aranceles adicionales a aquellos países que vendan petróleo a Cuba. Un hecho que puede dejar cifras récord de apagones en la isla, que afectan al día a día de la población.
"Cáritas es mi hogar, mi familia, mi otra casa"
Mario es uno de los muchos cubanos que abandonaron la isla para buscar un porvenir en España. Su madre lo hizo catorce años antes. A sus 53 años, Mario abandonó Cuba en 2023 para instalarse con su familia en A Coruña: “Traje toda mi documentación porque soy español por descendencia, y logré los documentos legales. Estuve un tiempo buscando trabajo pero mis estudios estaban sin homologar”, ha precisado en 'Ecclesia al día'.
De ahí que Mario recurriera a Cáritas, que le abrió sus puertas: “El lema que llevo guardado en mí es que si tocas una puerta se abre, me lo dio una profesora que tuve en Cáritas, que es maravillosa. Cáritas es mi hogar, mi familia, mi otra casa. Desde que entras al local, los profesores y directivos son maravillosos. Cuando tengo un problema o alguna duda los llamo y ellos se preocupan por mi trabajo, cómo me van las cosas. Como si fueran mis padres”, ha subrayado el cubano.
“Vine destrozado, la situación en cuba es caótica por completo"
Mario realizó dos cursos de formación con la entidad social de la Iglesia, uno de cuidados sociosanitarios para personas dependientes, y un segundo curso de cocina del que le ha sacado mucho partido.
“Siempre me gustó la cocina, en Cuba me gustaba cocinar, trabajaba en hoteles de turismo y aquí gracias a la profesora Vanesa me enseñó mucho. En las prácticas me mandaron a un restaurante Michelín y al final de las prácticas me llamó la jefa para formar parte del equipo para ser pinche de cocina. Un día me encontré con mi sobrino que también está en España y me dijo que necesitaban un jefe de cocina en el restaurante donde trabaja y cambié. El cambio fue fenomenal”.
Mario ha relatado cómo ha sido su última visita reciente a Cuba. No ha podido contener las lágrimas. “Vine destrozado, la situación es caótica por completo. La falta de electricidad, el combustible hace que se pierda la esencia más linda que tienen los cubanos, que es la alegría de vivir”, ha lamentado.





