Frente a las diversas leyes de educación, la Iglesia propone “un gran pacto social”

El cardenal Juan José Omella ha pedido un gran acuerdo de todos "padres de familia, educadores y sociedad" que genere "un cambio de mentalidad a escala planetaria"

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“El tema de la enseñanza, dicho rápido y mal, es un tema más político e ideológico que real”. Con estas palabras, el cardenal Juan José Omella ha definido la situación actual legislativa en España respecto al sector educativo en un desayuno informativo este viernes 13 de mayo organizado por Nueva Economía Forum.

“En una sociedad democrática y libre, la iniciativa privada tiene que existir y no hay que competir entre lo privado y lo público. Hay mucha creatividad y tenemos que apoyar todas las iniciativas. Dicho esto, el gran problema es que no hay natalidad y no hay apoyo a la familia. Si no hay alumnos el estado que tiene unas escuelas públicas dice ¿ahora que hago con todos estos funcionarios?”, ha planteado el purpurado.

Ni ideologías, ni enfrentamientos

Ante esto y teniendo en cuenta las ocho leyes educativas durante democracia en nuestro país, “la Iglesia reclama un gran pacto social y esto no se ha hecho tampoco en la nueva LOMLOE”, ha lamentado.

Por eso, ha destacado Omella, “el gran pacto de todos los agentes que están en la educación debe contar con padres de familia, educadores y sociedad”. De hecho, destacó “aquí se ha ido por la vida rápida, y cabe preguntarse dónde llevas al colegio a sus hijos muchos de esos agentes políticos importantes. Yo me quito el sombrero por el trabajo de los profesores de la escuela publica. Pero no hagamos ideología ni enfrentamiento”.

Pacto Educativo Global

No han sido pocas las ocasiones en las que el cardenal Omella ha hablado del gran Pacto Educativo Global al que tantas veces ha llamado el Papa Francisco. “Con el objetivo de educar a los jóvenes en la fraternidad, para aprender a superar divisiones y conflictos, promover la aceptación, la justicia y la paz. Se trata de generar un cambio de mentalidad a escala planetaria a través de la educación”.

En su último discurso a la Asamblea Plenaria, el presidente del episcopado español destacó “el papel del Estado en la educación, o la dimensión pública de la libertad religiosa, plantea un gran desafío a nuestras democracias. Es una inquietante paradoja que mientras nuestra cultura exalta una libertad sin vínculos, se pretenda reducir el ejercicio concreto y real de la libertad”.


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