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Santoral

San Roberto Belarmino

Su infancia estuvo repleta de inteligencia que le hacía conocer y dominar a la perfección el latín. Era increíble oírle recitar las obras de Virgilio con gran pronunciación

Roberto era sobrino del Papa y tenía claro que quería servir a Dios. No quería un cargo grande. Por eso, fue jesuita y profesor. Enseñó el catecismo de forma sencilla para combatir el luteranismo.Una de los momentos en que la Iglesia tuvo que vivir más intensamente su Fe fue durante los años de la Reforma Protestante. Las ideas de Lutero eran un peligro para la Nave de Pedro. En medio de esta crisis de la Iglesia nace nuestro Santo de hoy. Roberto Belarmino nace en Monteluciano, Italia, en el año 1542. Su madre era hermana nada menos que del Papa Marcelo II.

Su infancia estuvo repleta de una fuerte inteligencia que le hacía conocer y dominar a la perfección el latín. Era increíble oírle recitar las obras de Virgilio con gran pronunciación. Su estilo era cuidado y culto. La primera que se quedaba boquiabierta era la propia madre. Las circunstancias se presentaban claras.

El santoral de hoy, jueves 17 de septiembre

La madre de Roberto decidió hablar con su hermano, el Sumo Pontífice. Al darle la información de su sobrino, ponderando su cultura y su buen hacer, seguro que reclamaría al sobrino a la Ciudad Eterna. Por su parte, Roberto sospechaba de que sombras de poder se cernían en su horizonte. Consiguió convencer a su madre de que se sentía llamado a la vida religiosa, pero no para un cargo de gran aspiración. Roberto no quería hundirse en el poder desmesurado, si no en la alabanza a Dios.

La mejor forma de asegurar que no fuese designado obispo era entrar en la Compañía de Jesús. Sus cualidades de estudio hicieron de él un erudito profesor que cautivaba a los estudiantes y los entusiasmaba. Su predicación contrarrestaba el protestantismo y, por ello, el Papa le pidió escribir un Catecismo sencillo. De esa forma, todos entenderían la Doctrina de la Fe. El Papa le elige obispo y, posteriormente, Cardenal dadas sus dotes. Su integridad en la Fe y la vida saltaban a la vista. Muere el 17 de septiembre de 1621 y dejó sus bienes a los pobres.