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El Papa pide recordar el valor del sacrificio de los inmigrantes rumanos

El pontífice ha subrayado que es un acto de patriotismo, hermandad y justicia en su primer discurso en Rumanía

Francisco ha sido recibido por el Presidente de Rumania, Klaus Werner Iohannis y su esposa

Francisco ha sido recibido por el Presidente de Rumania, Klaus Werner Iohannis y su esposa 

Agencia EFE

Tiempo de lectura: 2'Actualizado 13:32

El Papa Francisco ha rendido homenaje a todos los inmigrantes rumanos que en estos años han abandonado su país. Sobre todo, para ir a otros países europeos. Ese ha sido el mensaje que ha trasladado el Santo Padre en el que ha sido su primer discurso en su Viaje Apostólico a Rumanía que ha comenzado hoy y se prolongará hasta el domingo 2 de junio. Este recuerdo a la inmigración lo ha trasladado ante las autoridades del país, tras su encuentro con el presidente del país, Kalus Werner y la primera ministra, Viorica Dăncilă.

"Rindo homenaje a los sacrificios de tantos hijos e hijas de Rumanía que enriquecen con su cultura, su idiosincrasia y su trabajo los países donde emigraron y ayudan con el fruto de su empeño a sus familias que quedaron en casa", afirmó el pontífice.

El pensamiento que ha querido compartir hacia quienes han tenido que partir de Rumanía lo ha calificado como "un acto de patriotismo, de hermandad y de justicia". Por ello, les ha instado a continuar haciéndolo. 

La llegada de Francisco a Rumanía ha supuesto el comienzo de una visita de tres días. En esas jornadas, se va a centrar, principalmente, en el diálogo con la Iglesia ortodoxa y en recordar la persecución de los católicos durante el régimen comunista.

El problema de las migraciones y la cultura del descarte

En su alocución, el Papa recordó que es la primera vez que este país preside el semestre el Consejo Europeo y que por ello era un buen momento para citar las dificultades que ha atravesado el país desde "que se liberó de un régimen que oprimía la libertad civil y religiosa, la aislaba de otros países europeos y la llevaba también al estancamiento económico y al agotamiento de sus fuerzas creadoras".

Ha valorado que en estos años, Rumanía se ha comprometido en la "construcción de un proyecto democrático" y "en el reconocimiento fundamental de la libertad religiosa y la plena integración del país en el amplio escenario internacional".

Pero ha lamentado que para ello se hayan sufrido "efectos colaterales" como la emigración, "que ha afectado a varios millones de personas que han abandonado sus hogares y sus países de origen para buscar nuevas oportunidades de trabajo y de una vida digna".

La emigración de los rumanos también, ha señalado Francisco, ha causado una importante "despoblación de tantas aldeas, que en pocos años han visto marcharse a un número considerable de sus habitantes". El país ha pasado de tener 23 millones de habitantes a sólo 19,7, una caída del 14 %, provocada principalmente por la emigración económica. 

Ha abogado también en que se trabaje para construir "una sociedad inclusiva" en la que "los más débiles, los más pobres y los últimos no sean vistos como indeseados, como obstáculos que impiden que la 'máquina' camine, sino como ciudadanos y hermanos para ser plenamente insertados en la vida civil".

Al respecto, ha recordado que la Iglesia católica, que en este país representa a cerca del 7 % de la población, "quiere contribuir a la construcción de la sociedad, quiere ser un signo de armonía, esperanza de unidad y ponerse al servicio de la dignidad humana y el bien común". 

Por su parte, el presidente había destacado que Europa "más que nunca, se necesitan modelos de convivencia pacífica, de diálogo entre mayorías y minorías".

Ha asegurado que Rumanía "es un modelo de respeto de los derechos de las personas pertenecientes a las cerca 20 minorías históricas de su territorio".

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