ÁNGELUS 26 AGOSTO 2018

Francisco pide a las familias difundir el amor de Dios y reza por los que sufren

El Santo Padre inició la segunda y última jornada de su Viaje Apostólico en Irlanda en el marco del Encuentro Mundial de las Familias.

Papa Francisco rezando

Redacción Religión

Redacción Religión

Tiempo de lectura: 3' Actualizado 11 sep 2018

La mañana del domingo 26 de agosto, el Papa Francisco visitó el Santuario de Nuestra Señora de Knock en el marco de su viaje a Irlanda con motivo del Encuentro Mundial de las Familias (EMF), en el cual, la tradición cuenta que hace 139 años, un 21 de agosto de 1879, quince personas de entre 5 y 74 años de edad presenciaron la aparición de la Virgen María, San José, el Agnus Dei y San Juan Evangelista, envueltos en una brillante luz al interior de la iglesia parroquial del pueblo de Knock.

La información oficial del santuario indica que los testigos presenciaron la aparición durante una lluvia torrencial de dos horas, mientras recitaban el Santo Rosario.

El Santo Padre agradeció a Dios por la oportunidad de visitar este Santuario tan querido por el pueblo irlandés y expresó su gratitud al arzobispo Neary y al rector, Padre Gibbons, por su cordial bienvenida.

“En la Capilla de la Aparición he encomendado a todas las familias del mundo a la amorosa intercesión de la Virgen y, de modo especial, a vuestras familias, las familias irlandesas”, dijo el Pontífice subrayando que María nuestra Madre “conoce las alegrías y las dificultades que se viven en cada hogar. Conservándolas en su inmaculado Corazón, las presenta ante el trono de su Hijo con amor”.

El Sucesor de Pedro entregó como regalo un rosario de oro en recuerdo de su visita, destacando la importancia de seguir la tradición de rezarlo en familia.
“Cuántos corazones de padres, madres e hijos han obtenido fuerza y consuelo a lo largo de los años meditando sobre la participación de la Virgen en los misterios gozosos, luminosos, dolorosos y gloriosos de la vida de Cristo”, dijo.

“María nuestra Madre es también Madre de la Iglesia, y a ella le confiamos hoy el camino del Pueblo fiel de Dios en esta Isla esmeralda”, añadió el Sucesor de Pedro pidiendo tu intercesión para que las familias encuentren apoyo en sus esfuerzos por difundir el Reino de Cristo y por ocuparse de los últimos de nuestros hermanos y hermanas.

Lee aquí las palabras del Papa

“Que en medio de los vientos y las tempestades que azotan nuestros tiempos, sean baluartes de fe y de bondad que, según las mejores tradiciones de la nación, resisten a todo lo que pretende disminuir la dignidad del hombre y de la mujer creados a imagen de Dios y llamados al sublime destino de la vida eterna”.

Asimismo, el Obispo de Roma también dedicó unas profundas palabras con respecto al drama de los abusos sexuales.

“Rezando delante de su imagen, le he encomendado de modo particular a todas las víctimas de abusos por parte de miembros de la Iglesia en Irlanda. Ninguno de nosotros puede dejar de conmoverse por las historias de los menores que han sufrido abusos, a quienes se les ha robado la inocencia y se les ha dejado una cicatriz de recuerdos dolorosos. Esta herida abierta nos desafía a que estemos firmes y decididos en la búsqueda de la verdad y de la justicia. Imploro el perdón del Señor por estos pecados, por el escándalo y la traición sentida por tantos en la familia de Dios. Pido a nuestra Madre Santísima que interceda por la curación de todos los sobrevivientes de abuso de cualquier tipo y que confirme a cada miembro de la familia cristiana con el propósito decidido de no permitir nunca más que estas situaciones vuelvan a repetirse”, expresó Francisco.

Antes de despedirse el Papa dirigió un saludo especial a la querida gente de Irlanda del Norte.

“Si bien mi viaje con motivo del Encuentro Mundial de las Familias no incluye una visita al Norte, os aseguro mi afecto y cercanía en la oración. Pido a la Virgen que sostenga a todos los miembros de la familia irlandesa para que perseveren, como hermanos y hermanas, en la tarea de la reconciliación. Agradecido por los progresos ecuménicos y por el significativo aumento de la amistad y la colaboración entre las comunidades cristianas, rezo para que todos los discípulos de Cristo lleven adelante con constancia los esfuerzos para avanzar en el proceso de paz y para construir una sociedad armoniosa y justa para sus hijos hoy”, concluyó el Santo Padre antes de iniciar a rezar la oración mariana del Ángelus.

Tras finalizar el rezo, el Papa dirigió un saludo especial a los hombres y mujeres que están en las cárceles de este país. “Agradezco en particular a los que me han escrito, sabiendo que iba a venir a Irlanda. Os aseguro a vosotros y a vuestros familiares mi cercanía y mi oración. Que María, Madre de misericordia, vele sobre vosotros y os conforte en la fe y en la esperanza”, concluyó.

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