Boletín

Jerusalén veta la ampliación de un hotel del Vaticano por no ondear la bandera israelí

El Instituto Pontificio de Notre Dame no ampliará su hotel de peregrinos en Jerusalén al ser acusados de antisemitismo por no ondear la bandera de Israel

Jerusalén veta la ampliación de un hotel del Vaticano por no ondear la bandera israelí

 

  • item no encontrado

EFE

Tiempo de lectura: 2'Actualizado 17:03

El Instituto Pontificio de Notre Dame no podrá ampliar su hotel de peregrinos a las puertas de la Ciudad Vieja de Jerusalén. Se le ha denegado el permiso por la acusación de un concejal que asegura que es un centro "antisemita". Adjetivo justificado por supuestamente negarse a ondear la bandera israelí en el histórico edificio, propiedad del Vaticano.

El asunto está "en manos directas" de la Santa Sede, confirmó a Efe un miembro del equipo directivo del hotel, que ha considerado "totalmente equivocadas" las acusaciones de antisemitismo. Además alegaron que el centro "está abierto a todo el mundo".

Habla el responsable del centro

"No vetamos el acceso de ningún pueblo o nación", dijo el responsable, que lamentó la decisión de Elisha Peleg, edil en el Ayuntamiento del derechista Likud, de oponerse a la concesión del permiso de construcción. Esa acción ha bloqueado la ampliación de Notre Dame con 140 nuevas habitaciones.

Peleg alegó en una comisión de planificación urbanística que se trata de "un hotel antisemita" y "racista" que "no reconoce la soberanía israelí" en la zona (que tampoco reconoce la comunidad internacional). Afirma que "no está preparado para que los judíos trabajen o residan allí", por lo que votó en contra de la ampliación junto a dos otros concejales, informó hoy el periódico local Haaretz.

"Llevamos siete años con este proyecto, pasamos los requisitos legales de todos los comités locales y este era el único pendiente", lamenta el responsable del hotel. Ahora espera que el asunto se resuelva con la mediación del Vaticano, que adquirió el edificio en 1972 y lo restauró en 1978.

Notre Dame, agregó, no tiene ninguna obligación "de poner una bandera de Israel" en su edificio, como tampoco las pone de otros países. "Normalmente solo ponemos la bandera del Vaticano, que es el propietario real del edificio", igual que se hace en las otras propiedades que tiene en Tierra Santa, agregó.

El edificio

La imponente edificación se ubica en lo que antes de la ocupación israelí de la parte oriental de la urbe -en la Guerra de los Seis Días (1967)- se consideraba "tierra de nadie", situada entre la zona palestina (controlada por Jordania) y la israelí.

Está muy cerca de la Puerta Nueva, una de las entradas que atraviesan la vieja muralla de Jerusalén y que cada día recorren miles de turistas y peregrinos que acuden a visitar los lugares santos de una urbe sagrada para las tres religiones monoteístas.

En 2004 el papa Juan Pablo II confió a los Legionarios de Cristo la gestión del inmueble, que acoge hoy una casa de peregrinos, restaurantes, un auditorio y una escuela de gastronomía, turismo y hostelería.

Según su dirección, la ampliación del espacio es absolutamente necesaria para acoger al creciente número de turistas y peregrinos que vienen a visitar Jerusalén, cada año mayor.

La existencia de Notre Dame se remonta a la congregación de los Agustinos de la Asunción, un amplio grupo de peregrinos que llegó a Jerusalén en 1882 y decidió construir aquí una casa de hospedaje que acogió a los primeros visitantes en 1888, antes de que el edificio actual estuviera terminado.

Lo más