Dos años de la muerte del sacerdote mártir Jacques Hamel a manos del Estado Islámico

Se cumplen dos años del ataque del Estado Islámico a una iglesia francesa, donde fue degollado el sacerdote mártir Jacques Hamel

Segundo aniversario del asesinato del sacerdote mártir Jacques Hamel por el Estado Islámico

Jacques Hamel, dos años de la muerte de un sacerdote mártir IAN LANGSDON

Tiempo de lectura: 2' Actualizado 12:48

Un sacerdote celebra una misa. Igual que la de ayer y muy parecida a las millones de eucaristías que se están celebrando en este mismo instante. Unos pocos feligreses le escuchan desperdigados por los bancos de la iglesia de Saint Etienne-du-Rouvray. De repente un hombre interrumpe la celebración al grito de "Alá es grande". Corre por el pasillo del templo, cuchillo en mano, entre las miradas de asombro e impotencia. 

Jacques Hamel tenía 85 años. Se había jubilado hacía 10. Y fue asesinado -en el mismo lugar donde celebró tantas veces la Santa Misa- por un seguidor del Estado Islámico. En plena eucaristía. El 26 de junio se cumplieron dos años de este trágico suceso.

Era muy mayor pero a pesar de ello, se­guía tra­ba­jan­do como cura au­xi­liar en la igle­sia Saint Etien­ne-du-Rou­vray, un subur­bio de Ruán, del no­roes­te de Fran­cia. Quie­nes lo co­no­cie­ron di­cen que era un hom­bre de­di­ca­do y va­lien­te que ha­bía pro­me­ti­do ser­vir a la igle­sia "has­ta su úl­ti­mo alien­to." Y así fue. Hoy está ya en proceso de beatificación.

El papa francisco elogia al Padre Hamel

Cons­ter­na­do por la no­ti­cia, el papa Fran­cis­co ofre­ció una misa en me­mo­ria de “este sa­cer­do­te san­to”, el 14 de sep­tiem­bre en la Ca­pi­lla de la Casa San­ta Mar­ta, como signo de cer­ca­nía con sus fa­mi­lia­res y para toda la co­mu­ni­dad de Ruán.

“El pa­dre Ja­ckes Ha­mel fue de­go­lla­do en la cruz, pre­ci­sa­men­te mien­tras ce­le­bra­ba el sa­cri­fi­cio de la Cruz de Cris­to. Un hom­bre bueno, man­so, fra­terno, que siem­pre bus­ca­ba ha­cer la Paz ha sido ase­si­na­do como si fue­se un cri­mi­nal, un már­tir”, dijo Fran­cis­co en su ho­mi­lía re­cor­dan­do que los már­ti­res son san­tos y que de­be­mos re­zar­le al pa­dre Ha­mel para que nos dé la man­se­dum­bre, la fra­ter­ni­dad, la paz y tam­bién el co­ra­je de de­cir la ver­dad: “ma­tar en nom­bre de Dios es sa­tá­ni­co”.

"Asesinar en nombre de Dios es satánico"

“Los cris­tia­nos que hoy su­fren en la cár­cel, con la muer­te o con la tor­tu­ra por no re­ne­gar de Je­su­cris­to nos mues­tran la cruel­dad de esta per­se­cu­ción y esta per­se­cu­ción que nos pide la apos­ta­sía es sa­tá­ni­ca”, aña­dió el San­to Pa­dre, ma­ni­fes­tan­do, por úl­ti­mo, su de­seo de que to­das las con­fe­sio­nes re­li­gio­sas re­co­no­cie­ran que “ase­si­nar en nom­bre de Dios es sa­tá­ni­co”.

A pe­sar de su trá­gi­ca muer­te, el re­cuer­do del pa­dre Ha­mel si­gue aún vivo y con­ti­núa alum­bran­do a cris­tia­nos de todo el mun­do, es­pe­cial­men­te a aque­llos que son per­se­gui­dos por pro­fe­sar su fe.

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