Misa de la Almudena: "Madre, enséñanos a cuidarnos los unos a los otros como tú lo haces"

Madrid celebra la fiesta de su patrona, la Almudena, con una homilía presidida por el cardenal Carlos Osoro

 

Redactora de religión

Tiempo de lectura: 2' Actualizado 17:17

Un año más la Catedral de Santa María de la Real de la Almudena se ha llenado de fieles y devotos de la Virgen. Bajo el lema "María, muestranos a Jesús" el cardenal arzobispo de Madrid, Carlos Osoro, ha presidido a las 11 de la mañana la misa en su honor

Un acto que ha tenido lugar en la Plaza Mayor de la capital madrileña. La Virgen María se ha acercado a nosotros para recordarnos como ha señalado el cardenal que "somos hijos de Dios y hermanos de todos los hombres y que Ella es nuestra Madre y nos acompaña siempre"

Además, ha resaltado que hay que evitar tener miedos cerrados. Don Carlos Osoro ha explicado la diferencia entre los miedos cerrados y los abiertos. Los primeros son los negativos, ya que "nos cierra en nosotros mismos y nos cierra a los demás, nos hace vivir aislados". Sin embargo, el miedo abierto "nos abre y nos hace buscar la seguridad, la que nunca falla".

En base a este contexto, ha hecho referencia a el miedo que le entró a la María cuando el ángel la avisó de que Dios quería contar con ella: "nos dice el Evangelio que Ella se turbó, pero inmediatamente dijo - Hágase en mi según tu Palabra - , es decir, me fío de ti, me abro a tu voluntad"

El cardenal, Don Carlos Osoro ha recordado a la Virgen diciendo: "madre, enséñanos a cuidarnos los unos a los otros como tú lo haces". Un  momento, en el que ha hecho referencia al pueblo de Madrid, a esa Plaza Mayor un " lugar de encuentro de los madrileños y de todos los que llegan aquí", dando las gracias "por devolvernos a la memoria que somos hermanos porque somos hijos de Dios"

Una misa en la que ha recordado como María empezó sola esta historia "luego la prosigue con José y Jesús, pero en el inicio Ella sola, en un diálogo con y ante Dios".

Finalmente, Don Carlos Osoro ha concluido la eucaristía diciendo que María "aquí no solamente nos ha enriquecido con su Palabra, sino que nos alienta con su presencia real. Somos su Pueblo. Un Pueblo en marcha. Un Pueblo que sabe quién y dónde está el bien". Un Pueblo que "ante Jesús, se arrodilla para decirle: gracias por habernos dejado como Madre a tu Madre". 

Durante todo el día se realiza una ofrenda floral a la Virgen. La jornada ha comenzado con el traslado de la imagen de la Virgen desde la catedral hasta la Plaza Mayor. Un acto que termina con una procesión. El coro canta entonces el himno de la Almudena. Mientras, los devotos y toda la ciudad espera expectante para poder ver de cerca la imagen de su Virgen, ¡la Virgen de la Almudena!

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