Los ocho falsos “privilegios” de la Iglesia que ha desmontado Fernando Giménez Barriocanal

Los famosos acuerdos Iglesia-Estado, el régimen fiscal o la educación son algunas de las fuentes de los llamados "privilegios" de la Iglesia. 

GIMÉNEZ BARRIOCANAL, EN UN DESAYUNO INFORMATIVO

GRA144. MADRID, 17/02/2015.- El consejero delegado de COPE, Fernando Giménez Barriocanal, durante su intervención hoy en un desayuno informativo en el Ritz. EFE/J. J. Guillén J. J. Guillén

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Redactor cope.es

Madrid

Tiempo de lectura: 4' Actualizado 31 oct 2018

El vicesecretario para los asuntos económicos de la Conferencia Episcopal Española (CEE)Fernando Giménez Barriocanal ha respondido a la pregunta: "¿Tiene la Iglesia privilegios?" Esta pregunta posee muchos ámbitos: sociales, económicos, culturales, etc. Por ello, las contestaciones del presidente del Grupo COPE han abordado los llamados "mitos" que existen en torno a la institución y los ha explicado uno a uno. 

¿Por qué tiene que mantener un Estado laico relaciones con la Iglesia? 

La aconfesionalidad del Estado figura en el tercer punto del artículo 16 de la Constitución Española: "Ninguna confesión tendrá carácter estatal. Los poderes públicos tendrán en cuenta las creencias religiosas de la sociedad española y mantendrán las consiguientes relaciones de cooperación con la Iglesia Católica y las demás confesiones". A partir de ahí ha comenzado a tirar del mito Fernando Giménez Barriocanal: "¿No vivimos en un Estado laico?¿Por qué tiene que mantener un Estado laico relaciones con la Iglesia?".

La respuesta ha venido del propio artículo 16, que trata, no solo la aconfesionalidad del Estado, si no también de la "libertad religiosa". A quienes emplean la Carta Magna para cargar contra la Iglesia, les ha recordado que figura en el título primero y que, por lo tanto, "no es sólo teórico". De hecho, la Constitución avala la religión como contribución a la creación de un espacio de libertad y convivencia. "Podemos afirmar que la Constitución hace una lectura positiva del hecho religioso. Es la laicidad positiva y no el laicismo militante, que es el que no encuentra acomodo en nuestro marco constitucional", ha señalado.

El dinero destinado a la educación concertada es para la Iglesia

La educación es otro de los frentes de choque para la institución religiosa, a quien se le reprocha que reciba grandes cantidades de dinero del Estado. ¿Existe una relación entre la Iglesia y la educación concertada? Sí. Sin embargo, Giménez Barriocanal ha invitado a que nos preguntemos cómo es esa relación. Ha analizado que esa relación no es directa. El verdadero destino del dinero del Estado, "no es la Iglesia, es la educación de los hijos”. En este sentido, ha recordado que los colegios que pertenecen a congregaciones religiosas no dejan de ser unas entidades concertadas más. Por lo tanto, ha concluido diciendo que el dinero del Estado no es para la Iglesia en los colegios concertados, sino la respuesta a un servicio muy demandado dentro de "un sistema más barato para las familias y de referencia en formación en valores”. 

Los sueldos de los profesores de Religión suponen un coste para el Estado 

Los sueldos de los profesores de Religión suponen un coste para el Estado. Eso es una evidencia, pero se trata de un mito quedarse en esa referencia para Giménez Barriocanal. Esto se debe a que no es dinero gastado si no invertido en un servicio demandado por la sociedad. “Hay 3,5 millones de personas que quieren que sus hijos estudien religión y eso parece que molesta”, ha dicho. “Es una visión con la que se puede no estar de acuerdo, pero es indudable que ha contribuido al progreso de la sociedad".

"España tiene un trato especial de la Santa Sede"

Otro de los puntos de fricción que existe en torno a la relación Iglesia-Estado está lejos de nuestro país. Se trata de los acuerdos con la Santa Sede, de los que se dice que otorgan un trato de favor a España. Fernando Giménez Barriocanal ha señalado la falsedad de esa premisa, dado que  "la Santa Sede tiene acuerdo con más de 180 países, la mayoría de ellos, en un régimen similar al de España”. A lo que se refieren los críticos es al téorico “concordato”. Ha aclarado en este sentido que “no existe ningún concordato en vigor, solo unos acuerdos de 1979, de marcado carácter constitucional, que no ocupan más de cinco páginas del BOE".

"La Iglesia no paga el IBI"

Una crítica habitual a la Iglesia en cuestiones fiscales es el Impuesto de Bienes Inmuebles (IBI). Este impuesto, que es cierto que la Iglesia no paga, supone un ahorro de millones de euros en cada ejercicio. Se trata de un caso excepcional. Así lo ha reconocido el propio vicesecretario para asuntos económicos de la CEE, pero ha advertido que no es la única entidad privilegiada. Las fundaciones de los partidos políticos y las ONG son otros ejemplos de instituciones que tampoco aportan esa carga impositiva al fisco. Es cuestión de legislación, por lo que está sujeta a cambios y a Giménez-Barriocanal no le sorprendería que cambiase la ley al respecto. Sí lo haría que fuese "solo el de la Iglesia". 

"El Estado da mucho dinero a la Iglesia"

Giménez-Barriocanal ha continuado explicando otro de los "privilegios" de los que goza la Iglesia en términos fiscales. La recaudación o el origen de los ingresos eclesiales la ha desarrollado a partir de la declaración de la renta y de la elección voluntaria de la X. "La Iglesia recibe sólo lo que los más de 8 millones de contribuyentes eligen darle con la equis. El Estado solo proporciona el mecanismo para que esto sea posible", ha afirmado.

"El mantenimiento de las instituciones religiosas le cuesta dinero al Estado"

Sobre las inmatriculaciones, Giménez-Barriocanal ha recordado que se trata de un mecanismo para inscribir la propiedad de los inmuebles. Se ha referido a que las inmatriculaciones sirven para reconocer una propiedad que, en el caso de muchos bienes de la Iglesia, es milenaria. Es decir, que el ordenamiento jurídico al respecto es posterior a que la Iglesia poseyera los templos, catedrales, monasterios, etc. Ha concretado en el caso de la catedral-mezquita de Córdoba, recordando que, como bien de la Iglesia, está destinado “a los fieles” en sus “facetas religiosa y cultural”. Los gastos que podría pensarse que corren de la cuenta de las arcas públicas para mantener los inmuebles, proceden en realidad de  la propia Iglesia, que los asume como parte de esta labor de ponerlos a disposición de toda la sociedad. 

"En la Iglesia falta transparencia"

La falta de transparencia en la Iglesia es un tópico con el que Giménez-Barriocanal no está de acuerdo totalmente porque "se han dado pasos importantes, pero quedan cosas por hacer”. Ha hablado desde su propia experiencia como vicesecretario para asuntos económicos de la CEE: “He sido testigo de cómo la Conferencia Episcopal entregaba documentos con todos sus movimientos de cuentas". Como otras medidas por la transparencia, ha citado la presentación de una Memoria explicativa o la creación de oficinas y portales de transparencia, recordando que “siempre se puede avanzar en transparencia". 

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