El Centro de Pastoral Familiar donde se acoge a las personas "como algo sagrado"

Allí trabaja Cristina con matrimonios y noviazgos, que se sorprenden y agradecen que la Iglesia quiera escucharles y acompañarles en sus vidas

 

Tiempo de lectura: 3' Actualizado 13:56

Cristina Zaforas tiene 54 años. Pertenece a la parroquia de Nuestra Señora del Consuelo, en la vicaría IV, en Madrid. Además de las responsabilidades de cada día, una vez a la semana tiene tres horas de su tiempo reservadas. El destino de ese tiempo son los demás. Cristina trabaja como voluntaria en el Centro de Pastoral Familiar de su vicaría. 

Concretamente, Cristina se dedica a la acogida en este centro. Aunque, como reconoce, también le toca estar para lo que haga falta: desde atender al teléfono o hacer tareas de secretaría. El Centro de Pastoral Familiar es una de las formas con las que la Iglesia quiere estar abierta y disponible para atender a las familias y los novios. Para ello, este es uno de los destinos, las familias, a los que se atiende con un gesto voluntario: poner la X en la casilla de la Iglesia en la declaración de la renta

El Centro de Pastoral Familiar es un pequeño mundo que atiende toda clase de necesidades. Por allí han pasado matrimonios y novios, pero también adultos que buscan formación en la fe e inmigrantes. En este último caso, trabajan codo con codo con la  sección de la Conferencia Episcopal que trata la inmigración.  

Cristina ha visto crecer este proyecto de la Iglesia. Antes era sólo un centro de orientación y ahora abarca más áreas en las que poder responder a las necesidades de las personas. El lugar es una parroquia. Y es que, el acompañamiento que quieren ofrecer es en mayúsculas. Además de los talleres de formación que organizan, siempre hay abierta una capilla con el Santísimo expuesto para la parte "espiritual" del acompañamiento. 

"Acoger es saber que la otra persona es algo sagrado"

Con sus estudios en el Instituto San Juan Pablo II para el Matrimonio y la Familia, puede brindar apoyo a otros matrimonios y parejas. De hecho, en abril van a ser siete los talleres que han preparado con esta finalidad. Son de temática variada, pero con un mismo fin: que las personas vean que la Iglesia les acompaña y tiene un mensaje para ellos. 

Cuando escucha la palabra "Acogida" se le viene a la mente, directamente, "el otro". "Es escuchar, estar abierto a cualquier situación o tipo de personas que te ha podido llegar, tener presente que la otra persona es algo sagrado con todo lo que trae, con sus miserias y sufrimientos. Tratar de ayudar a taponar heridas o buscar cómo hacerlo", explica.

"No están solos" 

Ese es el mensaje que quiere transmitir la Iglesia desde centros como en el que trabaja Cristina. Incluso, les derivan a personas de otras vicarías, zonas eclesiásticas de Madrid. "Normalmente son dificultades del ámbito familiar, entre los cónyuges, con los hijos...", afirma. Sin embargo, ante todo, se trata de no perder de visto el porqué se es voluntario. "Hay problemas más gordos y más sencillos, pero poder dar alivio siempre da sentido a lo que haces", asegura.

Su experiencia como voluntaria es ser apoyo para otros y poder asombrarse con la experiencia. Ver, cuenta, cómo "muchas personas desconocen de esta clase de ayuda que nosotros prestamos y que hace la Iglesia. Se sorprenden y agradecen que la Iglesia se ocupe de ellos. Sentirse escuchados les ayuda".

Ser voluntario también es ser alumno

Aunque ella es cercana a los talleres y cursos de formación que se imparten, también es alumna. Su vida matrimonial se enriquece con las personas a las que presta ayuda y con los otros matrimonios que también son voluntarios. Son alrededor de 15 personas en total. Entre los aprendizajes, está el de su propia vocación al matrimonio. 

"Esto nos ayuda a crecer en nuestro propio matrimonio. Nos pone frente a nuestras propias carencias. Creo que colaborar en este proyecto con otros matrimonio es algo que nos llevamos de legado", subraya.

La pregunta que siempre ronda la cabeza es "¿por qué?", "¿Por qué ser voluntario en la Iglesia? Desde el coche, con el manos libres, se despide con esta respuesta: "Ayudar a otros siempre te da más de lo que te toca entregar. Es una inversión segura. El sentido del cristiano está ahí, eres fiel a tu vocación".

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