Los pasos que deben seguir las víctimas de violencia machista para salir del pozo

Pese a la creencia general, denunciar los hechos no es lo más urgente

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Imparables

Tiempo de lectura: 2'Actualizado 01:31

¿Qué pasos debe seguir una mujer cuando sufre un caso de violencia machista? Es una de las preguntas que mejor debe saber responder las víctimas para garantizar así su propio bienestar y el de su entorno. En declaraciones a ‘Imparables’, la presidenta de la asociación de mujeres ‘María de Padilla’ de Toledo, Macarena Alonso, ha remarcado que lo primero es tratar de buscar apoyos, antes incluso de denunciar: “Para llegar al paso de denunciar, es importante que la víctima esté preparada, ya que hay que recordar que denunciar implica un mayor peligro para la mujer. Por ello, previamente tienen que estar bien protegidas, pedir ayuda a los familiares, amigos o asociaciones como la nuestra.”

En cualquier caso, es fundamental que la víctima abandone la vivienda en la que reside para evitar sufrir en silencio. Y es que es necesario recordar que la violencia física es la última fase de un ciclo, ya que previamente se ha producido durante años un maltrato psicológico: “Este último tipo de acoso es más destructivo que la agresión física, ya que de esta manera el maltratador consigue tener de la mano a su víctima. Cuando suceden las palizas, las mujeres han perdido ya toda relación con su entorno familiar y social. Esto hace que la mujer sufra una mayor dependencia emocional de su pareja que les impide salir del agujero y continuar viviendo con el maltratador.”

La responsable de ‘María de Padilla’ ha añadido que la situación se complica cuando hay hijos de por medio, al ser víctimas directas de la violencia de género: “Es esencial darles protección también a ellos, porque se da la paradoja de que el maltratador tenga la patria potestad sobre ellos una vez la madre ha sido asesinada, teniendo derecho a un régimen de visitas. Por eso, tiene que haber una protección integral.”

Macarena Alonso ha comentado que, cuando llegan las mujeres a la asociación solicitando ayuda, están en un estado anímico deplorable: “Llegan destruidas. Algunas incluso son incapaces de asumir que son mujeres maltratadas. Normalizan su situación, al haberlo vivido durante muchos años. Llegan anuladas, viviendo bajo el mismo techo que su pareja. Suelen tener trastornos del sueño, ansiedad, depresión…”

Ante esta situación, ‘María de Padilla’ recibe a las víctimas con un abrazo afectuoso, escuchan sus testimonios sin cuestionarlas ni juzgarlas, tal y como afirma Alonso: “Es fundamental creer su versión. Desde aquí, realizamos con ella una encuesta para saber qué tipo de maltrato sufre, para facilitarles así una terapia individualizada. Vamos caso por caso. Cuando están algo mejor, se incorporan a terapias grupales. Esto les permite compartir con otras chicas su experiencia, para demostrarles que se puede salir adelante. Además, ofrecemos acompañamientos, protección policial, abogados, etc.”

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