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Un 'justiciero' echa a collejas a carteristas en el centro de Barcelona

 

Tiempo de lectura: 2Actualizado19:06

En las últimas horas se ha viralizado este vídeo, que muestra cómo un ciudadano se toma la justicia por su mano echando a carteristas del centro de Barcelona, a los que increpa e incluso da collejas.

Las denuncias por hurtos en la capital catalana fueron 109.154 en 2018, lo que supone un crecimiento del 16,8% con respecto a 2017. La cifra, que no ha parado de crecer en los últimos años, significa, nada más y nada menos, que se denuncian 300 hurtos al día. Son datos del Ministerio del Interior y se trata de denuncias presentadas; es probable que el número real sea mayor.

Las patrullas ciudadanas, un fenómeno en auge

Tal y como contamos en 'Crimen y castigo', con el objetivo de combatir este fenómeno con una labor complementaria a la de las fuerzas de seguridad, se están formando patrullas ciudadanas. Es el caso de los Guerreros por Barcelona, grupo que se llama así en honor al apellido de la activista anticarteristas más conocida. Se mueven por las líneas y paradas de metro donde más hurtos se producen. Van ‘armados’ con un silbato y lo usan cuando ven a carteristas.

Su propósito es evitar hurtos y lograr que los ladrones salgan del metro. Estas patrullas suelen advertir a los pasajeros de la presencia de carteristas en el tren y, en ocasiones, tratan de echarlos de la estación. No obstante, sus métodos son no violientos y nada tienen que ver con el del 'justiciero' que pega a los carteristas.

¿Por qué los carteristas multirreincidentes no entran en prisión?

En 2015 se modificó el Código Penal para hacer que los carteristas multirreincidentes entraran en prisión entre uno y tres años cuando hubiesen sido condenados anteriormente por al menos tres delitos equivalentes en los últimos seis meses. Sin embargo, en 2017, el Tribunal Supremo optó por hacer una lectura restrictiva de la norma. Interpretó que no era aplicable cuando los antecedentes fueran por delitos leves, como los hurtos de menos de 400 euros, los más habituales en los carteristas. El tribunal consideró que de este modo se evitaban "penas desproporcionadas".