David (50), taxista: "Mi turno empieza a las 22 horas y termino a las 10 de la mañana, aunque hay veces que me dan las 13 o las 14, hay mucho movimiento en Sevilla"

Este conductor de VTC de 50 años relata en 'Poniendo las Calles' cómo son sus maratonianas jornadas laborales y su reciente afición a la radio de madrugada

José Manuel Nieto

Publicado el - Actualizado

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La noche en Sevilla tiene un ritmo especial, y pocos lo conocen tan bien como David, un conductor de VTC de 50 años que ha compartido su experiencia en 'Poniendo las Calles' con Carlos Moreno 'El Pulpo''. Aunque lleva poco tiempo escuchando la radio, se ha convertido en un "ponedor reciente", como él mismo se define, encontrando en el programa una compañía indispensable durante sus largas horas de trabajo al volante de su Ford Mondeo.

Su jornada laboral es un auténtico maratón. "Mi turno empieza a las 10 de la noche y termino, en teoría, a las 10 de la mañana", explica. Sin embargo, la realidad a menudo supera la teoría: "hay veces que me da la una o las 2 del mediodía". Tras la jornada, almuerza y se acuesta para una "siesta larga de varias horas" antes de volver a empezar. Sus horarios recuerdan a los de otros compañeros de profesión, que explican que para que el negocio sea rentable hay que facturar cifras muy elevadas.

Turistas tapeando en Sevilla

Una ciudad que no duerme

Contrario a lo que podría pensarse de un día entre semana, David asegura que en Sevilla "hay bastante movimiento" durante la madrugada. Sus clientes son variados: "La gente que sale de discotecas y gente también que que va a trabajar, gente que ya empieza dentro de poco a al aeropuerto, a estación de de tren", comenta. La ciudad hispalense demuestra ser un hervidero de actividad a cualquier hora, proporcionando un flujo constante de trabajo para los conductores nocturnos.

De un hotel a la carretera

El cambio de vida de David ha sido notable. Antes de ser conductor, trabajó "en un hotel 22 años", siempre en el turno de día. Fue su nuevo empleo nocturno el que le llevó a un descubrimiento inesperado: la radio. "Nunca he escuchado la radio ni nada", confiesa. Un día, "me dio la picada, como decimos nosotros aquí en Sevilla", y sintonizó la COPE. Lo que más le enganchó, según sus palabras, fue el ambiente del programa: "La sonrisa que tenéis y esto que que transmite buen rollo, buena onda".

La sonrisa que tenéis transmite buen rollo, buena onda"

Europa Press

Imagen del vestíbulo de la estación de Santa Justa de Sevilla durante la huelga en los trenes

Para David, la radio se ha convertido en mucho más que un simple entretenimiento. "Acompañáis mucho y la verdad es que es súper superagradable escucharos", afirma. Esta compañía le ayuda a que el trabajo "se haga muy ameno" y pase "en un pispás", aliviando la soledad de un oficio que no está exento de desafíos, desde clientes que pueden ensuciar el vehículo hasta intentos de engaño a la hora de pagar.

La conversación también ha dejado espacio para la nostalgia, con David recordando con cariño a su profesor de la antigua EGB, don Rafael, un hombre joven que "enseñaba superbién" y con el que disfrutaban mucho en las clases de gimnasia. El programa ha finalizado con David, ya integrado como un miembro más de la familia de 'Poniendo las Calles', proclamando con orgullo "soy ponedor" antes de despedirse.

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