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Antonio Herraiz: “El juicio al que nunca se tenía que haber llegado”

 

Antonio Herraiz

Mediodía COPE

Tiempo de lectura: 2Actualizado15:18

Nos vamos a situar, en primer lugar, en el 21 de octubre de 2013. Ese día, el Tribunal Europeo de Derechos Humanos dictaba una polémica sentencia que afectaba de lleno a España. Tumbaba la conocida como doctrina Parot y el efecto fue inmediato. 63 terroristas lograron salir de la cárcel y junto a ellos una quincena de delincuentes. Tenían delitos del sangre como Miguel Ricart, asesino de las niñas de Alcàsser, o los violadores del estilete o el del ascensor.

Este último, el violador del ascensor, se llama Pedro Luis Gallego. En su momento, fue condenado a 273 años por el asesinato de una joven de 17 años en Valladolid, de otra de 19 años en Burgos además de 18 violaciones. Tenía que haber permanecido en la cárcel hasta 2022 pero la derogación de la doctrina Parot le sacó a la calle en 2013. Cada violación le salió a sólo un año de cárcel.

Por eso, el juicio que ha comenzado hoy en la Audiencia Provincial de Madrid nunca se tenía que haber celebrado si el violador del ascensor hubiera seguido en la cárcel hasta 2022. Aquí hay que recordar el regalo de ese tribunal de Estrasburgo y de un juez español, Luis López Guerra, número dos del ministerio de Justicia con el Gobierno de Zapatero, que es conocido por jugar en contra de los intereses de España.

Nada más salir de la cárcel, Pedro Luis Gallego volvió a delinquir. Violó a dos mujeres y lo intentó con otras dos en las inmediaciones del Hospital de La Paz. Se enfrenta a 96 años de cárcel. Esta mañana, en el juicio ha pedido perdón y se ha presentado como víctima de un impulso que no puede controlar. Sobra insistir y recordar que con la doctrina Parot habría estado en la cárcel hasta 2022. Nos habríamos evitado esas dos violaciones y otros dos intentos más.

Estaremos también pendientes de Canarias. Siguen las consecuencias de la quiebra del touroperador británico Thomas Cook. Los hoteles que trabajaban en exclusiva con ellos, se han quedado sin clientes y COPE se va a situar en varios de esos establecimientos donde ya se han anunciado despidos y expedientes de regulación de empleo.