

"Hoy nos llega la fotografía del pequeño que reabre el debate sobre los límites de la actuación del ICE, el uso de menores en procedimientos de detención y el coste social de una política migratoria basada en disuasión y miedo"
La comunicadora de 'La Tarde' analiza la detención del pequeño Liam Conejo, de solo 5 años, en Estados Unidos
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Pues a esta hora estamos a la espera de la rueda de prensa del ministro de Transportes, Óscar Puente, que ha anunciado que va a comparecer después de que se conociera el primer informe de la Comisión de Investigación de Accidentes Ferroviarios. Un informe que apunta a que la principal hipótesis del accidente de Adamuz del pasado domingo en Córdoba sería que la vía se rompió antes del paso del tren Iryo. Una comparecencia prevista a partir de las 4 de la tarde, que por supuesto te vamos a ofrecer aquí en directo.
Antes quiero compartir contigo una imagen, la imagen de Liam Conejo Ramos, un niño de pequeñito, un niño de 5 años que hoy es portada en muchos periódicos. Te describo la fotografía. Un niño pequeño que lleva puesto un gorrito azul con orejas de conejo y dos pompones con su mochila de Spider-Man a la espalda. No mira la cámara, no llora, no grita, pero en su rostro se puede apreciar perfectamente el miedo. Un niño de 5 años que es retenido por un agente federal frente a un coche policial en Minneápolis, en Estados Unidos. Se llama, como te digo, Liam Conejo Ramos y su imagen resume con precisión quirúrgica la deriva de la política migratoria de Donald Trump.
El niño fue detenido este pasado miércoles junto a su padre cuando este lo recogía a la salida del colegio. Ambos fueron trasladados a un centro de detención en San Antonio, en Texas, a más de 2,000 km de su casa. Durante más de 24 horas, familiares y amigos no supieron dónde se encontraban. Según algunos testigos, antes de su traslado a ese centro de detención, el niño fue utilizado como cebo. Le obligaron a llamar a la puerta de su casa mientras agentes del ICE, el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas, aguardaban en el exterior con el objetivo de localizar a otros posibles familiares.
El Departamento de Seguridad nacional niega esta versión. Dice que el objetivo del operativo era únicamente el padre y que el niño fue retenido por razones de seguridad después de que el adulto intentara huir. Pero incluso aceptando este relato, ¿cuándo se ha normalizado que un niño de 5 años sea integrado en una operación federal de arresto?. Desde el gobierno insisten en que todo se hace conforme a la ley, pero el abogado de la familia sostiene que el padre y el hijo iniciaron correctamente su solicitud de asilo, que entraron por un puerto de entrada legal y que no existía una orden de deportación contra ellos.
Pero el de Liam no es un caso aislado. Es ya el cuarto menor detenido en las últimas semanas en esa zona de Minnesota en el contexto de una ofensiva migratoria reforzada tras la muerte de Renee Good, una mujer de 37 años, madre de tres hijos, abatida a tiros por un agente. Desde entonces, la presencia federal se ha intensificado con miles de agentes desplegados para contener las manifestaciones que no cesan en las calles. Hoy nos llega la fotografía desde pequeño que reabre el debate sobre los límites de la actuación del ICE, el uso de menores en procedimientos de detención y el coste social de una política migratoria basada en la disuasión y basada también en el miedo.



