Audio

De Haro a las 18h: "El pueblo es soberano y la soberanía no puede compartirse con mesa de negociación alguna"

Se le ha concedido al independentismo la construcción de un relato falso sobre lo que ha sucedido en los últimos años en España 

Tiempo de lectura: 2 Actualizado18:22

Esto se ha roto. Las negociaciones entre el Gobierno de Sánchez y los independentistas se han roto. A esta hora eso significa que el PDECAT y ERC votarán a favor de las enmiendas a la totalidad, que los presupuestos no van a debatirse y que si Sánchez quiere seguir en Moncloa tiene que seguir en Moncloa con unos presupuestos prorrogados. Sin presupuestos la legislatura se acorta, ha reconocido la vicepresidenta Calvo. Felipe González cuando le tumbaron los presupuestos en 1995 se fue a casa. Pero ya veremos porque Sánchez es capaz de todo. Ahora el Gobierno de Sánchez y los indepentistas, como en toda ruptura, están echándose mutuamente la culpa de lo que ha sucedido.Carmen Calvo ha dado a entender que los independentistas son los culpables de la ruptura por haber sobrepaso una línea roja: exigir que se negocie sobre un referéndum de autoderminación. El Gobierno siempre supo que los independentistas querían hablar de autodeterminación. En los 21 puntos que Torra entregó a Sánchez en Barcelona, la autodeterminación era el punto 2. Después de entregar esos puntos los independentistas habían repetido una y otra vez que querían hablar de la autoderminación de Cataluña. Esa no es la razón . Todo indica que el rechazo dentro y fuera del PSOE a la negociaciones que mantenían los independentistas ha provocado que Sánchez de un paso atrás. Artadi, por su parte, ha acusado a Sánchez de falta de coraje. La oposición mantiene la manifestación convocada para el domingo. Hay que recordar en cualquier caso que Sánchez, antes de la rupturá aceptó una mesa de partidos de ámbito nacional que suuponía por razones de método y de contenido un serio cuestionamiento de la soberanía nacional. Por razones de método suponía darle legitimidad a una institución paralela, diseñada a medida del soberanismo, que ninguneaba a los auténticos representantes del pueblo español. Esos representantes, sin alternativa posible, son los diputados elegidos en las elecciones. El pueblo es soberano y la soberanía no puede compartirse con mesa de negociación alguna. Por razones de contenido esa mesa no puede ocuparse de una cuestión como la autodeterminación que, según nuestra Constitución, no se puede disponer. Se podría disponer de este asunto a través de una reforma constitucional y con los procedimientos y las mayorías establecidas. La ya famosa mesa de negociación era una expropiación de lo que solo es propio del pueblo español. El relator o el mediador propuesto era una figura que solo es adecuada para los conflictos internacionales. Se le ha concedido al independentismo la construcción de un relato falso sobre lo que ha sucedido en los últimos años en España.