Boletín

    Audio

    De Haro a las 17h: "Hay países en el mundo en los que celebrar la Semana Santa supone jugarse la vida"

    Desde que se aprobó en 1986 la Ley Antiblasfemia se estima que 224 cristianos han sufrido lsus consecuencias

    Tiempo de lectura: 1Actualizado17:17

    Miércoles Santo, cada uno lo celebra como quiere. Pero hay países en el mundo en los que celebrar la Semana Santa supone jugarse la vida. Uno de ellos es Pakistán.

    Tabasum Yousaf es una cristiana paquistaní, abogada y defensora de las víctimas persecución religiosa, ha contado reciente su historia. Hace unos años Tabasum fue cortejado por un hombre musulmán que quería que se convirtiera al islam.

    La historia de Tabasum desgraciadamente es muy frecuente enntre Pakistán fue noticia en noviembre por el caso de Asia Bibi, la mujer que fue injustamente acusada por una ley injusta de blasfemia, y que al final fue absuelta. Asia Bibi lleva desde noviembre escondida por razones de seguridad y cuando sea posible abandonará el pais. Tras anunciar el fallo, los seguidores del partido islamista radical Tehreek-e-Labbaik (TLP) tomaron las calles y paralizaron el país durante tres días y llamaron a la población a matar a los jueces responsables. Pero el caso de Asia Bibbi es solo la punta del iceberg.

    Desde que se aprobó en 1986 la ley antiblasfemia se estima que 224 cristianos han sufrido lsus consecuencias. La ley es utilizada en muchas ocasiones como un instrumento de venganza personal o como herramienta para discriminar a las minorías. 25 cristianos aún siguen en prisión tras haber sido declarados culpables y otros 23 no llegaron a ser ni juzgados puesto que fueron asesinados inmediatamente después de haber sido acusados.

    Los grupos islámicos radicales están entrando cada vez más en la esfera pública y ampliando su marco de influencia.

    Todos los cristianos sufren de discriminación institucionalizada, los empleos peor considerados y con las peores condiciones están oficialmente reservados para los cristianos. Muchos cristianos son pobres y algunos de ellos son víctimas de esclavitud